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“Por mil euros me compro un móvil y una réflex”: es hora de dejar el autoengaño

Por mil euros me compro un móvil y una réflex, un brutal contraataque que tiene en jaque a Apple, Google, Samsung y demás OEMs en pleno derecho de ganar dinero con sus topes de gama, o no. En pleno 2018, este argumento sigue siendo popular, basado en el aumento de la calidad fotográfica en terminales de gamas medias y medias-altas, y en la lógica negativa a desembolsar las famosas cuatro cifras en un teléfono.

No obstante, este argumento no tiene ni pies ni cabeza, ya que hablamos de conceptos radicalmente distintos. Un móvil es un móvil, y una cámara es una cámara. Al igual que encontramos smartphones de 100 y 1000 euros, encontramos cámaras desde 300 a 20.000 euros, y la comparativa entre los mismos es sencillamente demencial.

Qué pasa si pretendes comprar una cámara para ganarte la vida

Primer escenario, fotógrafo profesional que vive por, para y de la fotografía que realiza, o usuario que quiere dedicarse a ello. Supongamos que dicho profesional quiere “comprar un móvil y una réflex por 1.000 euros”, vamos a echarle una mano. Por 200 euros encontramos móviles de gran calidad como el Xiaomi Mi A2, un terminal con gran vida útil gracias a Android One. Ahora solo le queda la cámara.

Por los 800 euros que le sobran para una cámara, puede hacerse con la Canon 77D, una cámara de gama media con un sensor CMOS de 24,2 megapíxeles, enfoque automático mediante Dual Pixel, 46 puntos de enfoque tipo cruz, Bluetooth, WiFi, NFC, grabación de vídeo a 1080 60 FPS. Una cámara algo amateur, pero a la que con los conocimientos necesarios se le puede sacar partido para entregas profesionales. Listo, por 1.000 euros tiene un móvil y una réflex.

El problema viene en que una cámara es poco útil por sí sola. Con el objetivo base que suele venir en las cámaras, el 18-55, no podemos hacer prácticamente nada, por lo que necesitaremos, como mínimo, un objetivo para realizar buenas fotografías de retrato, y otro más angular para fotografías de salón, grupos, exposiciones, vehículos…

Si buscamos el 50mm más barato de Canon nos encontramos con el EF 50 mm f/1.8 STM, a un precio de 149 euros. A este objetivo, tendrá que acompañarle la opción angular más económica. En este caso hablamos del EF-S 24mm f/2,8 STM, algo más angular y bastante versátil, a un precio de 185 euros.

Por desgracia, no siempre nos van a pedir que hagamos fotografías de día, por lo que necesitaremos, como mínimo, un flash, un foco y algún reflector por si no tenemos el control total de la luz en algún momento. Un flash de gama baja se puede conseguir por 30 euros en Amazon, un par de focos cuestan poco más de 50 euros, y unos reflectores de la gama más baja no pasan de los 8 euros.

Un buen fotógrafo necesitará también guardar sus enseres, así que por unos 20 euros tenemos una mochila para almacenar nuestro equipo fotográfico.

Si de verdad vas a hacer entregas profesionales necesitarás, como mínimo, una tarjeta SD de clase 10 con 128 GB para almacenar las fotografías y vídeos del día. Aparte, con el tiempo, te darás cuenta de que tu ordenador no tiene suficiente espacio para almacenar todos tus trabajos, ya que es necesario guardarlos para mostrar tu portfolio. En ese momento tendrás que buscar un buen disco duro USB 3.0, y los chicos de Toshiba nos ofrecen uno por tan solo 64 euros. Por último, tras comprar y utilizar todo te darás cuenta de que no puedes realizar trabajos profesionales con una sola batería, por lo que necesitarás comprar un par de ellas y un grip para no perder tiempo cambiándolas. Las baterías compatibles cuestan unos 20 euros, y el grip otros 25 euros, redondeando.

¿Qué quiere decir esto? Que si realmente quieres empezar en el mundo de la fotografía profesional, comprando productos económicos -lo cual no es siempre lo más recomendable-, tendrás que hacer un desembolso de, mínimo, 1.600 euros, incluyendo el móvil. Desde luego no es mala cifra para el grandísimo terminal de gama media que hemos comprado y todo el equipo que llevamos a nuestras espaldas, aunque dista bastante de esos 1.000 euros iniciales por los que parecía que algunos podían ganarse la vida y tener un gran smartphone.

Qué pasa si solo quieres hacer fotos que estén bien y no quieres gastar mucho dinero


Ahora, llegamos al escenario en el que se sitúan el 90% de los usuarios, quieren un móvil y hacer buenas fotos, pero no quieren gastarse 1.000 euros en el teléfono. Si dejamos de lado el dedicarse a la fotografía, podemos hacernos con el citado Mi A2 y una cámara de 800 euros, la cual te servirá para hacer… ¿mejores? fotografías de lo que harías con un teléfono. No, y te explico por qué.

Para empezar, el teléfono nos acompaña las 24h del día, la réflex solo cuando salimos a hacer fotos. Ese Mi A2 que has comprado es una maravilla, pero si afirmas que te comprarías una DSLR es porque te gusta la fotografía, y si te encuentras con la fotografía perfecta por la calle o en cualquier situación en la que no lleves la cámara encima, tu móvil no hará la foto perfecta.

La diferencia entre un móvil de 1.000 euros y los demás es que, independientemente de la situación, podrás hacer la fotografía perfecta de un solo disparo. Con terminales de gamas más bajas, incluso OnePlus y Xiaomis de 500 euros, hay situaciones que se resisten, retratos de mal resultado, y problemas cuando la luz escasea.

Por otro lado, es de supone que eres conocedor del formato RAW, de cómo hay que revelarlo correctamente, y del formato en el que debes exportar, para que tus fotografías no pierdan calidad al subirlas a donde quieras -ya que el tipo de exportación puede depender del destino de la fotografía-. Aparte, también suponemos que sabes cómo ajustar los controles manuales en cada situación, para que la fotografía tenga una exposición, enfoque y encuadre adecuados. Si no es así, lamentamos decirte que comprar una cámara DSLR para disparar en automatico y JPEG es tirar el dinero, ya que la diferencia entre hacer esto y disparar con un teléfono es bastante poca.

El único escenario en el que cobra sentido tener un móvil barato y una réflex de gama media o baja, es en el que el usuario sabe bastante sobre edición y fotografía, por lo que puede obtener grandes resultados con una cámara barata. No es necesario acercarse siquiera a los 1.000 euros con la cámara, cualquier DSLR de inicio te será más que suficiente si le sacas partido al modo manual y al RAW.

Resumiendo…

Una hora con el nuevo Google Pixel 3

Si quieres dedicarte a la fotografía profesional, no te llega con mil euros, y si te gusta la fotografía casual, no te compensa comprarte una DSLR para disparar en automático. Entendemos y empatizamos con los usuarios que no están dispuestos a gastar 1.000 euros en un teléfono, así como con los que no entienden por qué cobra tanta importancia la cámara en un teléfono. Sin embargo, como siempre, se han de respetar ambas posturas, y entender que al igual que muchos gastan 20.000 en un vehículo que les lleva de A a B -cuando uno de 1.000 euros “hace lo mismo”-, otros quieren gastar 1.000 euros en un teléfono -cuando uno de 100 llama y manda WhatsApps-.

Ninguna marca nos obliga a gastar 1.000 euros, ninguna marca nos obliga a gastar 100 euros. Gracias a los fabricantes tenemos un abanico infinito de posibilidades, en el que no cabe el sentido a la crítica basada en la decisión personal de cada uno para con su gasto. Que cada persona gaste el dinero en lo que quiera y cuando quiera.

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9+1 claves que harán del Google Pixel 3 nuevo rey de Android

Presentados los nuevos Google Pixel 3 y 3 XL, los topes de gama Android de firma tradicional quedan configurados, a la espera del Huawei Mate 20 y 20 Pro. El año pasado la pantalla del modelo 2 XL ensombreció a un terminal sobresaliente en el resto de aspectos, algo que no volverá a repetirse, o al menos así lo dice DisplayMate.

Visto que la pantalla del Google Pixel 3 y 3 XL será sobresaliente, pocos puntos débiles se le pueden achacar salvo el diseño. Hoy, listamos algunas de las claves que harán del Google Pixel 3 el nuevo rey de Android, tal y como lo fuera su hermano de anterior generación durante 2017 y 2018.

Por qué el Google Pixel 3 será el mejor Android

Por su software

A pesar de la enfermiza fijación que tienen los fabricantes Android con el hardware -más RAM que un PC, numerosas cámaras traseras, miles y miles de miliamperios mal optimizados…- Google sabe que la clave para hacer un buen teléfono pasa por el software. El mejor procesador del momento y el mejor software posible, dos claves que comparte con Apple, y que hacen de los Google Pixel los terminales con mejor rendimiento del mercado.

Además de esto, son los únicos terminales con 3 años de actualizaciones inmediatas. Es decir, en cuanto se libera la actualización la tienes disponible para instalar, algo que hace de la experiencia de usuario algo muy distinto respecto a lo que encontramos en el resto de fabricantes. La cosa no acaba aquí, y es que el Google Pixel 3 cuenta con ciertos añadidos que no funcionan o no funcionan igual en el resto de teléfonos Android.

Digital Wellbeing

Pensado en un inicio para los Pixel, Digital Wellbeing permite a los usuarios saber cuánto tiempo pasan en su teléfono, y saber dónde lo pasan. Con una cuidada interfaz, se nos muestra el tiempo dedicado en cada aplicación,

Google Lens

Google Lens se integra mejor que nunca en los nuevos Google Pixel 3 y Google Pixel 3 XL. Ahora funciona a tiempo real en la aplicación de cámara, activándose con un long press.

Google Assistant

El Asistente de Google ha sido mejorado y se integra mejor con los Pixel que con cualquier otro móvil. Su funcionamiento en Pixel Stand también es brillante.

Call Screen

La nueva función para las llamadas del Google Pixel 3 se llama Call Screen y nos permite utilizar de forma automática a Google Assistant para descolgar el teléfono. Tras preguntar al emisor de llamada quién es y por qué llama obtendremos una respuesta de texto, que nos servirá para seguir hablando con él o colgar.

Por la latencia

Ya en 2016 el equipo de Google se enorgullecía por las mejoras implementadas en lo que a latencia se refería en el Google Pixel original. La latencia hace referencia al tiempo que pasa entre que tocamos la pantalla y esta responde, un proceso que al pasar por la máquina virtual de Android necesita de una optimización extra para acercarse a la experiencia que ofrecen rivales como iOS.

En los Google Pixel encontramos una latencia sorprendentemente parecida a la de los iPhone, mientras que otros fabricantes descuidan esto, haciendo que la respuesta táctil no sea satisfactoria. Latencia y fluidez van de la mano, ya que nuestro uso del teléfono se basa en interactuar con su pantalla táctil, y aquí es donde los Pixel brillan por encima de los demás.

Por la calidad de su pantalla

Como ya adelantábamos al principio de este artículo, la pantalla de los Google Pixel 3 y 3 XL ha obtenido un sobresaliente en la prueba de DisplayMate, poniéndola prácticamente a la altura del Samsung Galaxy Note 9 y del iPhone XS. Esto deja sin puntos débiles sobre el papel a la nueva generación Pixel, que por fin puede presumir de un panel a la altura.

En ambos casos se utiliza tecnología pOLED, con resolución FHD+ en el caso del Pixel 3 y QHD+ en el Pixel 3 XL. Paneles sobresalientes para lo mejor de Google, algo que debió haber sido en 2017, y que por fin es en 2018.

Por el audio

Google promete una mejora del 40% en los altavoces de los Google Pixel 3 y 3 XL. Son de los pocos gama alta Android que cuentan con doble altavoz frontal, y prometen un sonido bastante mejor que el resto de sus rivales**. Google parece haber cuidado la ecualización de los altavoces con gran mimo y bajo la supervisión de profesionales de la música, llegando a advertirnos de que el sonido puede ser bastante similar a lo que ofrece el mismísimo Google Home.

A pesar de la ausencia de jack de auriculares, Google incluye unos Earbuds compatibles con Google Assistant en la caja, algo que ya ansiábamos el año pasado y que por fin obtenemos en este.

Por el Top Shot

La Inteligencia Artificial, de la que ya te contamos todo en Andro4all es uno de los pilares básicos en la fotografía de Google. En el caso de los Pixel 3, el dispositivo será capaz de elegir entre una ráfaga de fotos, en cuál sales mejor.

Una función que pudiera parecer irrelevante, pero que ayudará en esas fotografías en las que sales con los ojos cerrados, con una cara rara o con algún gesto extraño.

Por el modo fotomatón

Google ha añadido un modo fotomatón a su Pixel 3, haciendo que este sea capaz de disparar cuando detecta lo que considera una sonrisa “real”. Sin duda un modo curioso para pasarlo bien con la cámara de nuestro teléfono, y que si bien no es lo más innovador que hayamos visto en el teléfono, es ese tipo de añadidos que no entorpece la experiencia de usuario.

Por el Night Shight

Si bien el Google Pixel 2 XL era el mejor exponente en fotografía diurna, cuando la luz empezaba a escasear había un par de alternativas por encima. Google va a la caza del modo noche de Huawei con su denominado modo Night Shight. Con este, las fotografías nocturnas tendrán mucha más luminosidad eso sí, a costa de más ruido.

Google siempre ha sabido cómo captar más luz que el resto de rivales, aunque esto se traduzca en la aparición de ruido. El modo night shift promete superar por mucho al iPhone XS en modo nocturno.

La gran G ha querido comparar una fotografía tomada con el recién presentado iPhone XS con la de su Google Pixel 3, y los resultados hablan por sí mismos. Si bien este modo pecará de artificial, los resultados son sorprendentes, y esto es lo que se busca en un teléfono móvil.

Por la cámara frontal

Si bien la cámara trasera apunta a ser la mejor jamás utilizada en un smartphone, la delantera sigue por el mismo camino. Tanto es así que ni un solo teléfono logró acercarse al selfie del Google Pixel 2 XL, ni siquiera los presentados en 2018. En este caso repetimos con un sensor de 8 megapíxeles, aunque la apertura pasa de f/2.2 a f/1.8.

El añadido principal viene en un segundo sensor delantero de también 8 megapíxeles, en este caso con apertura f/2.2. Este segundo sensor servirá para hacer fotografía delantera con gran angular, algo que ya hemos visto en otras firmas, pero en ninguna de ellas con la calidad que nos brinda el Google Pixel 3.

Por el Pixel Stand

Si bien Google llega algo tarde con la carga inalámbrica, ha querido entrar a lo grande con ella. El Pixel Stand es mucho más que un cargador rápido, y es que nos permitirá acceder a un modo en el que podremos utilizar el teléfono de forma “pasiva” mientras carga. Mediante atajos de un toque o con nuestra voz podremos ordenar tareas al Google Pixel 3 de forma muy parecida a cómo interactuaríamos con un Google Home.

También puede ser utilizado como marco digital para mostrar las fotografías que le digamos, como reproductor de música… Pixel Stand convierte al Google Pixel 3 en un dispositivo aún más usable, algo de agradecer.

El motivo extra: porque es un Pixel

Gustarán más o menos pero… un Pixel es un Pixel. El ciclo suele ser el mismo:

  • Se lanza el terminal

  • Se critica el diseño

  • Se critica que el resto de gama alta tienen funciones extra

  • Llegan los test de cámara

  • Llegan las actualizaciones

  • Llega la gama alta del año siguiente y tiene peor cámara y rendimiento que el Pixel

  • Llegan los artículos de que el Pixel sigue siendo el rey

Al igual que sucedió hace años con el Nexus 5, los móviles de Google no son los que más destacan, pero son los mejores en cómputo global. La mejor cámara, soporte de actualizaciones, funciones de software exclusivas, acceso anticipado a la última beta de Android, sonido estéreo, pantalla sobresaliente, buena batería, carga rápida inalámbrica con Pixel Stand…

Completos, los Pixel son muy completos, y salvando el diseño -tema importante, qué duda cabe-, son una alternativa ganadora. Si eres fanático de Android sabes que es el caballo ganador, y esto seguirá siendo así durante muchos años.

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Estoy utilizando un móvil con 256 GB de almacenamiento, y no sé si tienen sentido

Estoy utilizando un terminal con más almacenamiento interno del que tengo en mi ordenador del trabajo, ¿tiene sentido? Las posturas acerca de cuánto almacenamiento tiene que tener un terminal son diversas, y hoy trato de mostrarte mi punto de vista personal sobre lo que está pasando con las memorias internas. Como punto de vista que es, no has de compartirlo, ya que cada usuario utiliza de forma distinta el smartphone, y sus necesidades pueden variar.

No obstante, al ser la primera vez que me enfrento con un terminal con más almacenamiento que la versión básica de, por ejemplo, un MacBook Pro, quiero pararme a pensar para qué necesitamos tantísimo almacenamiento, y si realmente vale la pena que los móviles se sigan encareciendo por aumentarlo.

El punto de vista de un usuario al que le sobra con 64 GB

Actualmente, estoy analizando el Oppo Find X en su versión de 256 GB, una auténtica bestia de la que pronto tendrás review. En el mismo, tras volcar todos mis archivos no he ocupado siquiera 20 GB, e incluso el terminal me manda avisos de que hay varios archivos que deberían eliminarse para ganar espacio.

La principal clave de mi punto de vista es, por un lado que utilizo Google Fotos, y por otro que tengo un plan casi ilimitado de datos. Actualmente, Google Fotos está al alcance de cualquier usuario de Android, que puede almacenar de forma gratuita e ilimitada sus fotografías y vídeos. Por otro lado, hay diversas compañías que ofrecen planes con grandísimas cantidades de datos a un precio ridículo -menos de 20 euros-, por lo que no le veo demasiado sentido a las tarifas de menos de 10 GB, salvo en casos en los que los usuarios apenas utilicen conectividad fuera de casa.

Google Fotos y un plan de datos generoso son las dos principales razones de peso para el poco uso que hago del almacenamiento interno. En el caso de no querer confiar en la nube o no poder disponer de GB de sobra para nuestros servicios en streaming, las cosas cambian.

Lo que más espacio ocupa en mi terminal es la aplicación de WhatsApp, con más de 3 GB ocupados tras descargar todos los archivos de mis conversaciones, así como algún juego “pesado” como PUBG Mobile, que ni siquiera alcanza los 2 GB de almacenamiento. El resto de apps como YouTube, Chrome, Música, Facebook o Twitter no ocupan más de 300 o 400 GB, por lo que salvo que instale decenas y decenas de apps, jamás llegaré siquiera a ocupar 100 GB. Hay que tener en cuenta que si tengo que ver un vídeo de Netflix o reproducir una lista de Spotify, lo hago con mi tarifa de datos, por lo que no necesito tener descargado nada en el teléfono.

El punto de vista de un usuario al que mínimo, le hacen falta 128 GB

En busca de otros puntos de vista he mantenido una conversación con los más golosos del almacenamiento, y se comprende perfectamente que haya terminales de 256 y hasta 512 GB. Guardar todos los archivos en el teléfono parece seguir a la orden del día, y es que la nube sigue sin ser un estándar en pleno 2018.

Yo tengo ocupados 61 de 256 GB, sobre todo en fotos. Es lo que tiene tener un peque de dos meses. Lo que más me ocupa es Spotify, que ya he llegado al límite de canciones descargadas, y luego Netflix, que tengo algunas pelis descargadas para ver offline. También tengo bastante apps. Nacho Castañón, redactor en Andro4all

¿Qué padre no querría una galería inmensa de sus hijos? También es comprensible no querer andar haciendo streaming en Netflix, pudiendo descargar los capítulos que queramos para verlos offline. Lo mismo pasa con Spotify. Otros usuarios no han tenido buena experiencia con la nube, y no están dispuestos a dejar en manos de Google todo su contenido multimedia.

Yo tengo 32 GB de almacenamiento en el Mi A1. Y lo tengo ocupado ya practicamente. Vivo con el aviso de me queda poco espacio. La mayor parte son fotos y vídeos de este verano. Juan Antonio Morales, Youtuber en Urban Tecno

Las grandes cantidades de almacenamiento interno disponibles en los teléfonos, así como la ampliación mediante tarjetas microSD, ha logrado que sean muchos los usuarios que prefieran tener todo en su almacenamiento físico, y que ni siquiera se planteen la nube como una alternativa para ahorrar espacio.

82.3 GB ocupados de 192 GB entre memoria interna y SD. 21 GB en juegos y apps, el resto fotos, música, un par de capítulos para ver en ratos muertos… Supongo que como la mayoría, la facilidad y versatilidad de la tarjeta SD no me ha hecho pensar en nubes ni historias. Damián García, redactor en Andro4all

Conclusiones

Lo que parece quedar claro es que 64 GB empiezan a quedarse cortos como versión base en los modelos topes de gama. Terminales como el Huawei P20 Pro ya optan por los 128 GB como configuración de memoria base, el estándar que deberíamos empezar a ver entre 2019 y 2020. Si bien el almacenamiento interno debe ir ampliándose cada vez más -juegos más pesados, aplicaciones más pesadas, mayor calidad en música y vídeo…- en mi opinión personal creo que se le debería perder el miedo a la nube, ya que el almacenamiento físico tampoco es infalible.


Si a tu móvil con 40 GB en fotos sin backup le pasa algo -rotura-, no podrás recuperar ese contenido, algo que se podría haber evitado con una sencilla copia en la nube. Grandes configuraciones de memoria junto al uso de copias de seguridad cloud parecen la solución perfecta, a la que poco a poco nos iremos acercando.

Queremos conocer tu punto de vista, saber cuánto almacenamiento tienes ocupado y en qué, además de saber si utilizas algún servicio cloud para las copias de seguridad.

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“Parecía que sí” o 6 modas de Android que no pasarán a la historia

Innovar, siempre innovar, la máxima de los fabricantes en Android. Otras alternativas de la competencia prefieren esperar a que ciertas tecnologías maduren, para asegurarse no dar pasos en falso, sin embargo, en nuestro mundillo esto no es posible. Los fabricantes se cuentan por cientos, y el que no innova no vende, algo que les pone en riesgo de forma constante.

Hoy, hablamos de X modas que o bien han llegado para quedarse o bien se fueron, todas con un mismo punto común: la falta de sentido y practicidad, desde nuestro punto de vista.

Si vas a hacer algo mal, no lo hagas

La modularidad

Tanto Motorola como LG hicieron una fuerte apuesta por la modularidad en sus dispositivos. Terminales de más de 500 euros que requieren de accesorios de otros 200 o 300 euros para funcionar mejor, ¿qué podría salir mal? Incluso Google parecía interesada en este concepto, proponiendo Project Ara como una gran idea que no se llegó a realizar nunca.

Como era de esperar, los experimentos con los que sí se atrevieron no dieron sus frutos, y los terminales modulares han quedado relegados a un experimento del que nadie quiso formar parte.

Las pantallas dobles

“Cuánto más mejor”, así que metamos dos pantallas en un solo teléfono. Mal. El Axon M de ZTE fue el ejemplo de lo que no debió haber sido, un terminal con incongruencias en el diseño, dos paneles de dudosa calidad unidos entre sí, sin optimización alguna para con los contenidos a mostrar en los mismos, y con serias dudas sobre para qué necesita un usuario algo así.

Un experimento de 800 dólares que no ha parecido tener mucho éxito, y que no creemos que se vuelva a repetir de esta forma -ya veremos cómo lo hace Samsung con su terminal plegable-.

Los animojis “no Apple”

Apple aprovechó las bondades de su escaneo 3D para crear los animojis, una divertida propuesta que es capaz de analizar nuestros patrones de movimiento para trasladarlos a figuras en tiempo real o incluso crear la nuestra. Samsung y Xiaomi no tardaron en copiar esta funcionalidad, con resultados… dudosos.

En Android, actualmente, no contamos con un sistema de reconocimiento facial tan avanzado como el de Apple, por lo que es sencillamente imposible lograr que el patrón de movimiento y realismo sea similar al que encontramos en los iPhone. Además, cuando algo se copia con una tecnología inferior, se nota.

Introducir cámaras como si no hubiese un mañana

El Google Pixel 2 ha demostrado ser la mejor alternativa en cámara durante los años 2017 y 2018, siendo mejor en varias situaciones que el iPhone XS, un terminal de 1.200 euros recién presentado. Lejos de intentar mejorar los algoritmos de procesado o implementar chips secundarios como el Visual Core, algunos fabricantes han optado por añadir más y más cámaras, de nuevo bajo el dogma cuanto más, mejor. Otros, han seguido apostando por la doble cámara, ofreciendo resultados muy por debajo de lo que encontramos en alternativas top 1. Tener más cámaras no es algo malo, esto es algo a recalcar. Sin embargo, si no cuidas el procesado de la imagen, de poco sirve tener 3, 4, o 100 sensores.

Al contrario de lo que muchos piensan, esto no es lo que permite ofrecer mejores resultados, ya que móviles como el P20 Pro logran su modo noche gracias al trabajo de la NPU, no del tercer sensor. El futuro de la fotografía en el smartphone pasa por mejoras en el HDR y el procesado -véase el trabajo de Apple este año con el Smart HDR-, no por introducir más y más cámaras.

La muerte del jack de auriculares

El jack de auriculares está a punto de ser oficialmente eliminado de los smartphones. Incluso la gama media está empezando a prescindir de él, siendo este, sin duda, una de las modas más dolorosas y sinsentido del mercado móvil. Terminales como el Samsung Galaxy Note 9 demuestran que se puede introducir la última tecnología en un teléfono manteniendo el jack de auriculares, por lo que no terminamos de entender el porqué de su eliminación en otros OEMs.

El sonido mediante el adaptador USB Tipo C, por más DAC que se incluya en dicho dongle, no llega a la calidad que ofrece conectar directamente el jack a su conexión, amén de obligarnos a utilizar adaptadores específicos para cada teléfono.

Móviles ultra delgados

Durante algún tiempo, los fabricantes se empeñaron en hacer los móviles cada vez más delgados. Esto implicaba un aumento en fragilidad y un detrimento de la batería, ya que no era posible introducir grandes amperajes en cuerpos tan delgados. Por suerte, esto dejó de estar de moda hace bastante tiempo, y es que los usuarios prefieren la autonomía ante todo.

Modas que podrían sumarse al notch, a la de mantener las capas de personalización en lugar de tender a un Android más limpio, o la de copiar el diseño del iPhone X al pie de la letra.

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Samsung Galaxy S8: ¿sigue siendo una buena compra en 2018?

Lanzado a principios del pasado año 2017, el Samsung Galaxy S8 supuso un antes y un después en la familia de más alta gama de la marca surcoreana. Por primera vez, Samsung se sumaba a la tendencia de reducir al máximo los marcos de pantalla de su teléfono estrella, dando comienzo así a una nueva era a nivel de diseño que ha ido evolucionando con el paso de los meses y la llegada de los nuevos dispositivos. Pero, en pleno 2018 ¿aún merece la pena comprar el Samsung Galaxy S8?

El paso del tiempo y la devaluación, han llevado al Samsung Galaxy S8 a encontrarse al precio más bajo de su historia. Por ese motivo, y porque para muchos el salto al Galaxy S9 no está justificado teniendo en cuenta las diferencias existentes entre ambos modelos, hacen pensar a más de uno si el Galaxy S8 es la verdadera opción a considerar en 2018. En este artículo, repasamos los motivos por los que merece la pena comprar, o no, el terminal de Samsung lanzado en abril del año pasado.

¿Deberías comprar el Samsung Galaxy S8 en 2018?

Samsung Galaxy S8, uno de los mejores celulares Samsung con Android

Es cierto que, sobre el papel, las diferencias entre el Samsung Galaxy S8 de 2017 y el Samsung Galaxy S9 de 2018 no son demasiadas. Un procesador más potente y una cámara ligeramente superior son los cambios más importantes que trajo la nueva edición, pero no por ello el Samsung Galaxy S8 debe ser descartado a la hora de elegir un nuevo smartphone en 2018.

De hecho, algunas de las especificaciones como el tamaño y la calidad de la pantalla, la capacidad de la batería o la cantidad de memoria RAM, entre otras, son prácticamente calcadas en el modelo de 2017 con respecto al S9. Pero echando un ojo a sus precios y a lo que cada uno de ellos ofrece, vemos que la relación entre precio-especificaciones declara un ganador claro: el Galaxy S8.

Samsung Galaxy S8 409 € COMPRAR
PVP 809 €

Samsung Galaxy S8 vs Galaxy S9, comparativa de características

Especificaciones Samsung Galaxy S8 Samsung Galaxy S9
Dimensiones y peso 148,9 x 68,1 x 8,0 milímetros. 155 gramos 147,7 x 68,7 x 8,5 milímetros. 163 gramos
Pantalla Super AMOLED de 5,8 pulgadas SuperAMOLED de 5,8 pulgadas con cristal Gorilla Glass 5
Resolución y densidad 2K Quad HD+ 2K Quad HD+
Procesador Exynos 8895 de 8 núcleos (4 x Mongoose 2 @ 2,3 GHz + 4 x Cortex-A53 @ 1,7 GHz) 64-bit y tecnología de 10 nanómetros Samsung Exynos 9810 de 8 núcleos (4 x Mongoose 3 @ 2,9GHz + 4 x Cortex-A55 @ 1,9 GHz) y tecnología de 10 nanómetros
RAM 4 GB 4 GB
Sistema operativo Android 7.0 con Grace UX (actualizable a Android 8.0 Oreo) Android 8.0 Oreo bajo Samsung Experience 9
Almacenamiento 64 GB (UFS 2.1)+microSD hasta 256 GB 64 GB UFS 2.1 + microSD hasta 256 GB (versiones de 128 y 256 GB exclusivas de algunos países)
Cámaras Trasera de 12 MP Dual Pixel con OIS y f/1.7, frontal de 8 MP con Auto-enfoque y f/1.7 Trasera de 12 MP con apertura variable f/1.5 – f/2.4. PDAF, OIS, Láser Autofocus y flash LED. Frontal de 8 MP f/1.7 con autoenfoque
Batería 3.000 mAh con carga rápida y carga inalámbrica 3.000 mAh con carga rápida y carga inalámbrica
Otros Resistencia al agua y al polvo (IP68), asistente Bixby, USB 3.1 Tipo-C, pagos móviles NFC y MST, Samsung Knox, auriculares AKG Harman Lector de huellas trasero, lector de frecuencia cardíaca, escáner de iris, reconocimiento facial, USB 3.1 Tipo C, resistencia al agua y al polvo IP68, Samsung Knox, auriculares AKG, altavoces estéreo, LED de notificaciones
Conectividad 4G LTE Cat.16, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac (2,4/5GHz), VHT80 MU-MIMO, Bluetooth 5.0, Localización (GPS, Galileo, Glonass, BeiDou), ANT+ NFC, MST, 4G LTE Cat.16, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac (2,4/5GHz), VHT80 MU-MIMO, Bluetooth 5.0, Localización (GPS, Galileo, Glonass, BeiDou), ANT+
Colores Negro, Gris orquídea, Plata Negro “Midnight Black”, violeta “Lilac Purple”, azul “Coral Blue” y plateado –solo en algunos países– “Titanium Gray”
Precio actual Alrededor de 430 euros Alrededor de 550 euros

Comprar el Samsung Galaxy S8 en Amazon

Comprar el Samsung Galaxy S8+ en Amazon

Pero los números no lo son todo. Existen muchos más factores que determinarán si merece la pena comprar el Samsung Galaxy S8 en 2018, y a continuación listamos algunos de los motivos por los que comprar, o no, el teléfono a estas alturas.

Motivos para comprar el Samsung Galaxy S8 en 2018

  • Relación calidad-precio: Por poco más de 400 euros, existen pocos teléfonos en el mercados tan bien diseñados, con unas especificaciones tan punteras y un apartado fotográfico capaz de ofrecer los resultados que consigue este móvil.
  • Diseño: aún habiendo pasado más de un año y medio desde su lanzamiento, el diseño del Samsung Galaxy S8 sigue siendo uno de los mejores de la actualidad. Y no tiene notch.
  • Tecnología a prueba de futuro: Carga inalámbrica, Bluetooth 5.0, escáner de iris, USB 3.1 Tipo C, NFC+MST, microSD… Si de algo viene cargado el Galaxy S8 es de tecnología, incluyendo rasgos que muchos rivales aún no han adoptado en pleno 2018.
  • ¿Un procesador más fiable? Diversas pruebas han demostrado que el chip Exynos 9810 del Galaxy S9 no es lo mejor que ha salido de la fábrica de Samsung. Sin embargo, el anterior Exynos 8895 que monta el S8 es un chip eficiente, capaz de ofrecer un fantástico rendimiento y con un futuro garantizado gracias a su formato de 10 nanómetros, 64 bits y 8 núcleos.
  • Compatibilidad con funciones de modelos más recientes: Hace solo unas semanas, el Samsung Galaxy S8 recibía la función de grabación de vídeo Super Slow Motion del Galaxy S9, así como los Emojis 3D. De este modo, las diferencias con respecto a la última generación son cada vez menos evidentes.

Motivos para no comprar el Galaxy S8 en 2018

  • Antecedentes de Samsung en cuanto a soporte: Samsung no es la marca que más rápido actualiza sus móviles. Es un hecho. Si bien la compañía ha mejorado en estos últimos años, nadie nos asegura que esto vaya a continuar así, y aquellos que decidan comprar el Galaxy S8 deben saber que se trata de un móvil con un año y medio a sus espaldas, y puede que Android 9.0 Pie sea la última versión que corra por sus circuitos.
  • Autonomía: La duración de la batería del Samsung Galaxy S8 era uno de sus puntos débiles el año pasado, y lo sigue siendo ahora. Con 3.000 mAh, dar energía a una pantalla AMOLED super brillante de nada menos que 5,8 pulgadas se antoja algo escasa, aunque por suerte disponemos de carga rápida e inalámbrica.
  • Posición del lector de huellas: El Galaxy S8 tiene el lector de huellas ubicado en la posición equivocada. Así de simple.

Análisis en vídeo del Samsung Galaxy S8

Samsung Galaxy S8 409 € COMPRAR
PVP 809 €

Conclusión: compra el Samsung Galaxy S8… solo si no te molestan sus desventajas

Comprar un Samsung Galaxy S8 en 2018 es una decisión más inteligente de lo que parece. Teniendo en cuenta el precio al que se encuentra, y las diferencias que existen con su sucesor, convierten a este terminal en uno de los mejores gama alta asequibles de este año, capaz de competir en cuanto a diseño, cámara y rendimiento con la gran mayoría de smartphones de 2018.

Eso sí, el Galaxy S8 no es para todo el mundo. Si buscas un móvil que reciba las últimas actualizaciones lo antes posible, o que vaya a permanecer actualizado durante mucho tiempo, probablemente deberías buscar otra opción. Y si no puedes lidiar con una autonomía mediocre, debes saber que ese tampoco es uno de los puntos fuertes del S8. Por lo demás, no hay muchos motivos por los que no comprar el Samsung Galaxy S8 en 2018.

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11 cosas en las que nadie se fija al comprar un smartphone

Por desgracia, de forma habitual, cada vez que vamos a comprar un teléfono móvil, el amplio grueso de los usuarios tan solo se fija en las especificaciones técnicas. ¡Es que este móvil es más potente! ¡Es que este otro tiene más megapíxeles! Nosotros somos fieles defensores de la experiencia de usuario, algo que tiene poco que ver con las características técnicas. Un móvil con 40 megapíxeles no tiene por qué hacer mejores fotos que uno de 12, al igual que un móvil con 10 núcleos y 6 GB de RAM no tiene por qué funcionar mejor que un Quad Core con 4 GB de RAM.

Hoy, toca hablar de cosas en las que nadie se fija a la hora de comprar un smartphone. Factores que no tenemos en cuenta pero que pueden influir en esa experiencia de usuario, y más aún si piensas en que tu teléfono dure bastante años. Aclarar antes de nada, que estos aspectos no son decisivos a la hora de comprar un teléfono, por lo que no debes darle más importancia que la mera curiosidad de conocer ciertas cosas de los teléfonos en las que nadie se fija. Sin embargo, pueden ser importantes para la experiencia final que nos de, ya que todo suma. Dicho lo cual, vamos allá.

Los grandes olvidados a la hora de comprar un teléfono móvil

La posición del jack de auriculares

Si bien estamos ante la desaparición del jack en la gama alta, deberías plantearte la posición del mismo, en caso de que tu móvil lo tenga. Debatiendo entre el equipo de redacción, casi todos estamos de acuerdo en que la mejor posición para el jack de auriculares es la parte inferior del dispositivo. Cuanto estás escribiendo no molesta, mientras que arriba se puede cruzar el cable e incordiar. Cuando estás corriendo y tienes el teléfono en la mano, es bastante incómodo que esté arriba, al igual que a la hora de meter el teléfono en el bolsillo, nos obliga a hacerlo de forma que haya que girarlo posteriormente al sacarlo.

Puede que haya usuarios que lo prefieran arriba, cuestión de gustos. El caso es que aunque casi nadie se fija en la posición del jack de auriculares, esta puede ser importante si los utilizas mucho.

Tipo de protección que tiene en la pantalla

Cuando miramos el panel de nuestro futuro dispositivo, nos fijamos en que tenga una alta resolución, muchos nits de brillo, si es AMOLED o IPS pero… ¿alguien se fija en la protección? El estándar actual es Gorilla Glass en sus distintas versiones, y puede que no lo sepas, pero hay muchísimos móviles de gama media que no tienen apenas protección en la pantalla, por lo que serán más propensos a sufrir microarañazos y roturas.

Otro grandísimo olvidado, ligado directamente con esto, es el recubrimiento oleofóbico del terminal. ¿Alguna vez has utilizado un teléfono cuya pantalla se llenaba de huellas con gran facilidad? Un buen teléfono debe tener un recubrimiento oleofóbico de calidad, que hará que tu panel no se ensucie tanto a lo largo del día.

Accesorios que incluye

Puede resultar irrelevante para muchos, pero que un móvil venga con la típica funda de TPU nos puede ahorrar el viaje a la tienda local y los euros que cueste la funda. Sí, se ponen amarillas con el tiempo y no son de calidad, pero muchos usuarios no quieren gastarse 10 euros en una Spigen o similares, y con este tipo de fundas van más que protegidos. Curiosamente, los terminales de gama media suelen venir con fundas, protectores de pantalla, auriculares y demás accesorios, mientras muchos terminales de gama alta no traen prácticamente nada.

Sin ir más lejos, un Google Pixel 2 XL de 959 euros no incluye ni funda, ni auriculares ni ningún extra más allá del teléfono con su cargador y su dongle. ¿Es esto decisivo? No. ¿Se agradecería algún tipo de protección o extra al sacarlo de la caja? Sí.

Cómo funciona el servicio técnico de la marca

Que un móvil tenga garantía en tu país no significa que el servicio técnico vaya a comportarse de la misma forma. En el caso de firmas como Google, Samsung y Apple -entre otras-, la garantía se tramita vía IMEI, y no andarán pidiéndote datos extra de la factura. Otras compañías te pondrán más pegas, mirarán si eres el comprador original y datos al detalle para tramitarla. Comprar en Amazon también es garantía de que tu teléfono estará bien cubierto, amén de que, al igual que sucede con Google y Apple, la posibilidad de que te reemplacen el teléfono por otro en lugar de arreglarlo es bastante elevada.

Puede que compres un terminal de marca conocida y con SAT en España pero infórmate antes de los tiempos que suelen estimarse para las reparaciones, si ponen pegas, si te devuelven el móvil peor de lo que estaba -sí, nos ha pasado con alguna que otra marca-.

Cómo es la construcción interna

Hay terminales que son espectaculares por fuera, pero bastante mejorables por dentro. Claro ejemplo de ello es el Oppo Find X. Cuando sale un terminal al mercado, siempre encontrarás test de resistencia y desmontajes. La tornillería, el aislamiento, la refrigeración, la posición de ciertos elementos como la cámara… Todo importa y todo suma, y es que te sorprendería ver la mala construcción que tienen muchos de los dispositivos más populares.

Esto puede ocasionar un desgaste prematuro de algunos componentes, así como una tasa de errores mayor a la de otros dispositivos con una construcción de calidad.

La calidad de las antenas

Te has comprado un móvil nuevo y tienes mala cobertura. Quizás la firma no se ha centrado demasiado en añadir unas antenas de calidad. Por suerte, puedo probar decenas de teléfonos a lo largo de los meses, y me sigue sorprendiendo como, en el mismo sitio, un terminal puede tener casi toda la cobertura, mientras que otro a duras penas logra obtener señal.

Algo similar sucede con el WiFi, y es que no todos los terminales tienen la misma recepción. Algunos tienen componentes y configuraciones preparadas para recibir WiFi de doble banda (2GHz y 5GHz), mientras que otros solo funcionan en una banda. Nada más importante que estar bien conectado, así que infórmate sobre cómo lo hace tu teléfono.

Los factores que determinan su envejecimiento

El error más grave que me encuentro a diario respecto a cómo creen algunos usuarios que va a envejecer un móvil, es fijarse tan solo en la potencia bruta. El sinsentido de “este móvil es más potente que el otro”, ergo va a funcionar mejor ha calado muy hondo en nuestro país, un grandísimo error que solo conlleva a decepciones posteriores.

Lo que más va a determinar cómo envejece un teléfono es su software. No solo nos referimos a que tenga una ROM limpia sino a las mejoras vía OTA que proporcione el fabricante. OnePlus es claro ejemplo de esto, con terminales que son extremadamente potentes, pero que aún así reciben OTAs de forma mensual. Otras firmas bastante grandes que todos conocemos, actualizan tarde y mal, haciendo que esos terminales extremadamente potentes acaben lagueando o directamente, desactualizados.

El postprocesado que hace su cámara

El día que el público se mentalice de que a más megapíxeles no va a salir una mejor foto, el mundo será un lugar mejor. En fotografía y vídeo profesional, obtenemos archivos en bruto que posteriormente revelamos -editamos- en postproducción. Es decir, importa el archivo con el que trabajemos, pero más importa cómo procesemos la imagen. Con los móviles pasa lo mismo, con la salvedad de que este postprocesado lo hace el teléfono.

De nada sirve tener 50 cámaras y 50 megapíxeles, si el procesado no es de calidad. Algunos de los gama alta actuales sufren de efecto acuarela al intentar reducir el ruido, así como de una gran falta de rango dinámico al intentar que la fotografía “se vea mejor” subiendo la luminosidad y sobreexponiendo la fotografía por completo.

Google es el claro ejemplo de que con una sola cámara y 12 megapíxeles se pueden tener los mejores resultados del mercado, no es necesaria más floritura.

Que la memoria sea UFS

Si bien cuando vamos a comprar un ordenador portátil, casi todos buscamos ya como imprescindible que tenga un disco duro SSD en lugar de un HDD, en los teléfonos es algo que no se tiene en cuenta. Por ejemplo, un Xiaomi Mi A1 y un Pixel 2 XL tienen 4 GB de RAM y 64 GB de memoria interna, pero en lo que nadie se fija es en que la memoria del Mi A1 es eMMC -imagina que es un HDD- con memoria RAM DDR3, mientras que el Pixel monta una memoria UFS -imagina que es SDD- con una RAM DDR4.

La diferencia en rendimiento es brutal, en tiempos de carga, multitarea, uso exigente… Aunque creamos que la gama media tiene configuraciones de memoria de gama alta, no hay nada más lejos de la realidad, ya que además de importar las capacidades, importan las tecnologías empleadas.

La comunidad que tiene detrás

Si bien las Custom ROMs están de capa caída, nunca viene de más saber si tu teléfono es popular, si hay grandes foros en los que puedas consultar cualquier duda al instante, si podrás modificar su sistema cuando se quede obsoleto… Muchos nos preguntan por móviles exclusivos y peculiares que no solemos recomendar, ya que ante el más mínimo problema, no tendrás prácticamente nadie a quién consultar.

Los móviles más populares, pueden tener problemas frecuentes, cuyas soluciones encontrarás a lo largo y ancho de internet sin el menor problema.

El precio de reventa

Si en alguna ocasión he caído en las garras de Apple, ha sido por su espectacular precio de reventa -tranquilo, sigo con mi Pixel-. Algunas marcas se devalúan más que otras, siendo principalmente Samsung y Huawei las que más rápido bajan de precio. A día de hoy puedes hacerte con un S9 por 600 euros, mientras que con ese precio apenas puedes comprar un iPhone 7 Plus de hace dos generaciones.

Si tienes pensado vender tu teléfono para recuperar la inversión al comprar uno nuevo, piensa en el valor de reventa, ya que puede ser bastante importante a la hora de ayudarte a renovar el teléfono. Como verás, hay muchos factores importantes a la hora de comprar un teléfono en los que no nos fijamos, una práctica que deberíamos empezar a llevar a cabo para optimizar al máximo nuestras compras.

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Más dinero a cambio de poner en peligro a los usuarios: la absurda táctica de Epic Games

Hace solo unas horas se confirmaban todas las sospechas: Epic Games, la compañía desarrolladora de Fortnite, anunciaba que la versión para Android del exitoso Battle Royale no se podrá descargar a través de Google Play. En su defecto, los usuarios tendrán que recurrir a un archivo APK suministrado por la propia Epic Games a través de su web oficial, que los propios jugadores tendrán que descargar e instalar manualmente en sus teléfonos.

Según Tim Sweeney, CEO de Epic Games, que Fortnite para Android no vaya a llegar a Google Play se debe, principalmente, a una cuestión económica. Como probablemente ya sepas, Fortnite es un juego totalmente gratuito, cuya única vía de ingresos son los pagos in-app. En caso de que Fortnite aterrizase en Google Play, las compras internas del juego se deberían llevar a cabo obligatoriamente a través de la pasarela de pagos de Google, o de lo contrario se violarían las políticas de la tienda. Esto, a su vez, implicaría que Google se embolsaría un 30% de cada compra en forma de comisión –el mismo porcentaje que Apple con las apps y juegos de la App Store– . Y es precisamente en este último punto en el que Epic Games no parece estar de acuerdo.

Pero si hay algo que hemos aprendido con el paso de los años, es que descargar aplicaciones para Android fuera de Google Play no es precisamente seguro. Aún así, Epic Games ha decidido no pensar en sus futuros usuarios de la plataforma móvil más usada en el planeta, y distribuir su juego de la manera menos segura posible para los jugadores a cambio de ganar unos cuantos céntimos más por cada compra realizada dentro de la aplicación.

Epic Games prefiere ganar más dinero antes que mantener a salvo a sus usuarios de Android

El primer peligro que conlleva el lanzamiento de Fortnite para Android fuera de Google Play, son los más que probables archivos APK del juego modificados que aparecerán en la red por decenas. En la entrevista donde Epic Games ha confirmado sus planes al respecto del juego en su modalidad para Android, se destacaba que uno de los aspectos que les ha llevado a realizar el lanzamiento del juego fuera de la tienda ha sido la filosofía abierta del sistema operativo de Google.

Esto, aunque tiene numerosas cosas buenas, también supone otras no tan positivas. Por ejemplo, cualquiera con los conocimientos necesarios, podrá tomar la APK de Fortnite, modificarla y ponerla de nuevo en circulación mientras pone en peligro a los miles de usuarios que pretenden jugar al Battle Royale de moda en sus dispositivos Android, ya sea a través de scripts de minado de criptomonedas incluidos en la app, brechas de seguridad que expongan los datos sensibles de los usuarios, o cualquier otro tipo de amenaza.

Tener que descargar a instalar Fortnite para Android de fuentes externas a Google Play conlleva más peligros de los que parece a simple vista.

Y sí, puede que tú, que estás leyendo estas líneas, no vayas a tener problemas de este tipo ya que sabrás de dónde descargar Fortnite de manera totalmente segura –y si no aquí estaremos para recordártelo–, pero mucho me temo no todas las personas que querrán jugar al juego de moda en sus terminales tendrán los mismos conocimientos sobre Android, archivos APK y seguridad. De hecho, el propio Tim Sweeney asegura ser consciente de los riesgos que supone llevar a cabo el lanzamiento de un software fuera del canal habitual:

“Las plataformas abiertas son una expresión de libertad: la libertad de los usuarios para instalar el software que eligen y la libertad de los desarrolladores para lanzar el software como lo deseen. Con esa libertad viene la responsabilidad. Debes mirar cuidadosamente la fuente del software que estás instalando, y solo instalar el software de fuentes en las que confías.”

Pero descargar Fortnite a través de un canal externo a Google Play, y por tanto usar una pasarela de pagos distinta a la de la gran G, también supone otros peligros. Miles de niños de todo el mundo van a jugar a Fortnite para Android, eso está claro. Y es más que probable que alguno de ellos acabe realizando alguna compra dentro del juego, no autorizada por sus padres. Google Play, por defecto, ofrece controles parentales que evitan que los más pequeños de la casa puedan realizar compras no deseadas –no deseadas por los padres, claro está–, y mucho me temo que, al no recurrir a Google Play para realizar los pagos, en caso de que se lleven a cabo compras de este tipo, no habrá forma sencilla de apelar para poder recuperar el dinero.

Entonces, ¿qué podríamos hacer nosotros, los usuarios, para demostrar nuestra disconformidad con la decisión de Epic Games? Lamentablemente, no demasiado, más allá de no descargar ni instalar el juego una vez sea lanzado en Android —aunque a este paso habrá que esperar como mínimo hasta noviembre–. Pero mucho me temo que a la gran mayoría de usuarios que esperan la llegada de Fortnite al sistema operativo de Google poco les importará que Epic Games haya decidido poner en peligro su seguridad y privacidad, llevando a cabo una de las tácticas más egoístas que hemos tenido que presenciar por parte de una compañía desarrolladora de videojuegos en los 10 años de vida de Android. Y todo por un poco más de dinero.

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No, las marcas no filtran por error sus móviles

Hace unos años, realmente no teníamos ni la más mínima idea de cómo iban a ser los terminales que se iban a presentar. Sin embargo, desde hace ya 2 o 3 años, meses y meses antes de que se presenten, ya lo sabemos absolutamente todo. Diseño, especificaciones e incluso cómo será su software, todo acaba filtrado “por error”, por leakers o por alguna tienda que saca a relucir el terminal dentro de fundas.

Son muchos los que opinan que todo esto son casualidades, “errores” de las marcas. Hoy, te cuento mi opinión personal sobre este asunto, tras años trabajando con embargos de marcas, tiendas y demás, que me han enseñado algo de cómo trabajan, y cómo son capaces de todo para crear hype en los consumidores.

Móviles filtrados por error… ¿Alguien se lo cree?

Hace apenas unas horas, te contábamos que Samsung filtraba por “error” un vídeo del Galaxy Note 9. En dicho vídeo se filtra absolutamente todo sobre el diseño y las características de este terminal, ¿creéis que Samsung de verdad no tiene control sobre este tipo de cosas? En primer lugar, las grandes compañías tienen medido al milímetro cuándo sacar el terminal, y cuándo puede la prensa especializada empezar a publicar análisis.

¿Alguien cree que tienen contratado a un becario encargado de publicar la información sobre el terminal en la página web? No solo hablamos de este año, el año pasado también se filtró el Samsung Galaxy Note 8 gracias a Dbrand. ¿Crees que Samsung no sabía que iban a publicar los diseños en su web? Si no hubiesen querido que no esto sucediera, hubieran firmado el típico contrato de confidencialidad que firmamos cuando nos dejan un móvil, con el cuál la marca tiene el control sobre cuándo sale algo a la luz.

Los OnePlus, Pixel, Samsung, iPhone… Los móviles más relevantes siempre se filtran “por accidente”, qué casualidad. Las firmas saben el hype que genera que los medios tengan información para estar meses y meses hablando de su móvil estrella antes de que se presente. Una estrategia lógica y lícita, que incrementa las posibilidades de vender teléfonos una vez presentados.

En mi opinión, es bastante ingenuo creer que compañías multimillonarias no son capaces de tener el control sobre la confidencialidad de sus dispositivos. Medios hablando de tu móvil medio año de que se presente es la mejor publicidad, ya que el factor sorpresa cada vez importa menos a la hora de reforzar las ventas de un terminal.

Es cierto que era bastante más emocionante no saber nada sobre los móviles antes de que salieran, pero tampoco podemos quejarnos sabiendo de antemano la tecnología que va a presentarse incluso un año antes de que llegue.

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Lo más importante del lanzamiento de Android P no es el lanzamiento de Android P

Ayer mismo Evan Blass confirmaba el 20 de agosto como fecha de lanzamiento de Android P, y es que quedan apenas dos semanas para que se presente la última y más completa versión de nuestro sistema operativo. No obstante, aunque parezca irónico, lo menos importante del 20 de agosto es el propio lanzamiento de P ya que, como siempre, si no tienes un Google Pixel, la actualización no te llegará ese mismo día.

Project Treble se anunció como un salvadidas, un método para que los fabricantes dejasen de poner excusas y empezasen a trabajar con mayor ritmo y facilidades en los updates y esto, es lo que se pondrá a prueba el día 20 de agosto, ¿quieres saber por qué?

El día más esperado, ¿de verdad funcionará Project Treble?

Como bien sabrás, Google abrió un programa de betas al que se unieron varios fabricantes -entre ellos no estaban ninguno de los grandes como Samsung, Huawei o LG-, pero sí OnePlus, Essential o Nokia, firmas que sí se preocupan por proporcionar una experiencia de usuario más limpia. De hecho, Essential proporciona la versión beta el mismo día que los Pixel, por lo que podría ser la primera firma en proporcionar Android P estable de forma oficial.

Por su parte, OnePlus, Nokia o Xiaomi no llevan tanto ritmo, aunque estar haciendo ya estas pruebas debería traducirse en que estas marcas actualicen bastante antes que las “tradicionales”. Por su parte, Samsung, Huawei, LG o HTC son de las firmas que más meses tardan en actualizar, y ahora es cuando se pondrá a prueba si Treble ha servido para algo o no.

Si los Huawei P20 Pro, Galaxy S9, HTC U12+ y gamas altas tradicionales tardan de nuevo meses y meses en actualizar, Project Treble habrá servido solo para que unos pocos fabricantes actualicen antes. Desde un punto de vista algo egoísta, lo importante para Android y su mala fama con los updates, es que las firmas más relevantes actualicen rápido, y si esto no se cumple, seguiremos con ese increíble hándicap.

Llevamos con Android P desde su lanzamiento, y podemos asegurarte que hay mejoras en rendimiento, batería, multitarea, APIs, experiencia de usuario… No se trata de sumar un número en los ajustes, sino de tener la mejor versión de Android que se ha hecho nunca, por lo que todos los usuarios con un móvil actual merecen tenerla, y a tiempo.

El tiempo será, como siempre, el encargado de decirnos si los grandes fabricantes han cambiado sus políticas de actualización gracias a Project Treble o no. Esperamos que así sea, y que todos los poseedores de terminales con Project Treble puedan disponer pronto de Android 9.0.

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¿Están perdiendo los smartphones la capacidad de impresionar?

Los smartphones llevan con nosotros unos cuantos años ya, y los que utilizamos Android desde su primera versión, hemos visto muchas, muchas cosas. Cuando los smartphones empezaron a dar el boom, los fabricantes se pusieron a la carrera de la innovación y las mejoras, siendo los cambios generacionales sencillamente espectaculares.

No nos engañemos, la mayoría de teléfonos no eran buenos, había puntos débiles bastante flagrantes, cosa que a día de hoy apenas encontramos. Ya tenemos baterías que duran un día o día y medio, paneles QHD+ AMOLED que se ven mejor que algunas televisiones, procesadores extremadamente potentes, cámaras que hacen mejores fotos que algunas cámaras digitales…

Estamos en un punto en el que las mejoras no pueden ser demasiado significativas aunque, en mi opinión, esto no significa que los teléfonos dejen de impresionar. Hoy, abrimos debate sobre si estamos tocando techo o no, si hay margen de mejora, y cómo es el avance actual de los smartphones con Android.

En los saltos generacionales reside todo

A fin de cuentas, todo se resume en los cambios generacionales. Cuando se presenta un nuevo modelo, y nos encontramos con que este es prácticamente igual que el anterior, viene la bajona, y lo achacamos a que no hay apenas margen de mejora, algo que en parte es cierto. Se nos vienen a la mente dos perfectos ejemplos de cómo se puede engañar al cerebro humano de una forma extremadamente sencilla en este aspecto.

Piensa en el Samsung Galaxy S9. Un terminal extremadamente continuista, que apenas mejora al S8, y que poco ha aportado al mercado en este año 2018. Relativamente a su favor, podemos decir que el Samsung Galaxy S8 tenía poco margen de mejora. Con eliminar la ubicación sin sentido del lector de huellas y hacer una cámara algo mejor, es “suficiente”, y eso es lo que ha hecho Samsung. Esto se ha traducido en malas ventas y en que Samsung esté decreciendo por primera vez en mucho tiempo.

Pensemos ahora en el Huawei P20 Pro, uno de los terminales más queridos y valorados por la comunidad en 2018. ¿Por qué ha sorprendido tanto? Fácil, porque es el primer Huawei P que realmente compite de tú a tú en la gama alta. Recordemos el Huawei P10: una cámara que no estaba a la altura de sus rivales, mala batería, panel bastante normalito, rendimiento bueno pero no excelente… Huawei tenía muchísimo margen de mejora, y en este salto generacional, se han puesto las pilas. Si ofreces algo que no tenías, vas a llamar la atención, aunque a efectos prácticos si ponemos un P20 Pro al lado de un S9, Pixel 2 XL, iPhone X o HTC U12+, no deje de ser un rival más. Destaca porque nadie se esperaba que iba a ser así.

El principal problema que hemos comentado con Samsung, les pasa al resto de fabricantes. Ha llegado ese punto en el que la gama alta es tan excelente, que poco se puede hacer para que nos sorprendan. Las cámaras mejorarán, pero poco, la potencia aumentará, pero no lo notaremos, las pantallas serán más nítidas, pero el ojo humano no percibe tanta calidad…

Algunos intentos para sorprender

Ante esta tesitura, son muchas las firmas que están creando dispositivos diferentes para llamar la atención en el mercado, aunque podríamos decir que el mercado del smartphone es conservador, y que lo radicalmente distinto no funciona. Los móviles gamer tan de moda son un buen ejemplo, con el Razer Phone como “padre”, y el ROG Phone, Black Shark y demás como “hijos”. Un concepto llamativo, pero que no se está traduciendo en grandes ventas por la aparente falta de sentido que tienen este tipo de teléfonos, la verdad sea dicha.

ZTE se lanzó a la piscina con un poco funcional móvil plegable, y firmas como Vivo y Oppo se están lanzando a la piscina con nuevos diseños. Hay que innovar a cualquier precio, aunque parece ser que este no es el camino.

Aunque no haya grandes cambios, algunos nos seguimos emocionando

Sí, es cierto que no nos vamos a encontrar con saltos generacionales como los de hace unos años. Del primer LG G al LG G2, del Samsung Galaxy S5 “tirita edition” al Galaxy S6 que marcó un antes y un después en diseño, de los Nexus a los Pixel… Hemos vivido grandes cambios, y estamos convencidos de que todavía tenemos mucho por experimentar.

Como amante de la tecnología, he de decir que aunque no me impresione casi nada de lo que se presenta, me sigue generando hype cómo será la nueva cámara de un teléfono, las novedades en su software y todos esos pequeños detalles que se siguen mejorando y que no solemos tomar en cuenta.

Seamos positivos, quedan por llegar los teléfonos plegables, el modo retrato en vídeo, la carga super rápida, y unas cuantas funciones que vendrán gracias a las IA que ni siquiera conocemos, hay margen de mejora en la tecnología, y lo vamos a disfrutar dentro de unos años.

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