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11 cosas en las que nadie se fija al comprar un smartphone

Por desgracia, de forma habitual, cada vez que vamos a comprar un teléfono móvil, el amplio grueso de los usuarios tan solo se fija en las especificaciones técnicas. ¡Es que este móvil es más potente! ¡Es que este otro tiene más megapíxeles! Nosotros somos fieles defensores de la experiencia de usuario, algo que tiene poco que ver con las características técnicas. Un móvil con 40 megapíxeles no tiene por qué hacer mejores fotos que uno de 12, al igual que un móvil con 10 núcleos y 6 GB de RAM no tiene por qué funcionar mejor que un Quad Core con 4 GB de RAM.

Hoy, toca hablar de cosas en las que nadie se fija a la hora de comprar un smartphone. Factores que no tenemos en cuenta pero que pueden influir en esa experiencia de usuario, y más aún si piensas en que tu teléfono dure bastante años. Aclarar antes de nada, que estos aspectos no son decisivos a la hora de comprar un teléfono, por lo que no debes darle más importancia que la mera curiosidad de conocer ciertas cosas de los teléfonos en las que nadie se fija. Sin embargo, pueden ser importantes para la experiencia final que nos de, ya que todo suma. Dicho lo cual, vamos allá.

Los grandes olvidados a la hora de comprar un teléfono móvil

La posición del jack de auriculares

Si bien estamos ante la desaparición del jack en la gama alta, deberías plantearte la posición del mismo, en caso de que tu móvil lo tenga. Debatiendo entre el equipo de redacción, casi todos estamos de acuerdo en que la mejor posición para el jack de auriculares es la parte inferior del dispositivo. Cuanto estás escribiendo no molesta, mientras que arriba se puede cruzar el cable e incordiar. Cuando estás corriendo y tienes el teléfono en la mano, es bastante incómodo que esté arriba, al igual que a la hora de meter el teléfono en el bolsillo, nos obliga a hacerlo de forma que haya que girarlo posteriormente al sacarlo.

Puede que haya usuarios que lo prefieran arriba, cuestión de gustos. El caso es que aunque casi nadie se fija en la posición del jack de auriculares, esta puede ser importante si los utilizas mucho.

Tipo de protección que tiene en la pantalla

Cuando miramos el panel de nuestro futuro dispositivo, nos fijamos en que tenga una alta resolución, muchos nits de brillo, si es AMOLED o IPS pero… ¿alguien se fija en la protección? El estándar actual es Gorilla Glass en sus distintas versiones, y puede que no lo sepas, pero hay muchísimos móviles de gama media que no tienen apenas protección en la pantalla, por lo que serán más propensos a sufrir microarañazos y roturas.

Otro grandísimo olvidado, ligado directamente con esto, es el recubrimiento oleofóbico del terminal. ¿Alguna vez has utilizado un teléfono cuya pantalla se llenaba de huellas con gran facilidad? Un buen teléfono debe tener un recubrimiento oleofóbico de calidad, que hará que tu panel no se ensucie tanto a lo largo del día.

Accesorios que incluye

Puede resultar irrelevante para muchos, pero que un móvil venga con la típica funda de TPU nos puede ahorrar el viaje a la tienda local y los euros que cueste la funda. Sí, se ponen amarillas con el tiempo y no son de calidad, pero muchos usuarios no quieren gastarse 10 euros en una Spigen o similares, y con este tipo de fundas van más que protegidos. Curiosamente, los terminales de gama media suelen venir con fundas, protectores de pantalla, auriculares y demás accesorios, mientras muchos terminales de gama alta no traen prácticamente nada.

Sin ir más lejos, un Google Pixel 2 XL de 959 euros no incluye ni funda, ni auriculares ni ningún extra más allá del teléfono con su cargador y su dongle. ¿Es esto decisivo? No. ¿Se agradecería algún tipo de protección o extra al sacarlo de la caja? Sí.

Cómo funciona el servicio técnico de la marca

Que un móvil tenga garantía en tu país no significa que el servicio técnico vaya a comportarse de la misma forma. En el caso de firmas como Google, Samsung y Apple -entre otras-, la garantía se tramita vía IMEI, y no andarán pidiéndote datos extra de la factura. Otras compañías te pondrán más pegas, mirarán si eres el comprador original y datos al detalle para tramitarla. Comprar en Amazon también es garantía de que tu teléfono estará bien cubierto, amén de que, al igual que sucede con Google y Apple, la posibilidad de que te reemplacen el teléfono por otro en lugar de arreglarlo es bastante elevada.

Puede que compres un terminal de marca conocida y con SAT en España pero infórmate antes de los tiempos que suelen estimarse para las reparaciones, si ponen pegas, si te devuelven el móvil peor de lo que estaba -sí, nos ha pasado con alguna que otra marca-.

Cómo es la construcción interna

Hay terminales que son espectaculares por fuera, pero bastante mejorables por dentro. Claro ejemplo de ello es el Oppo Find X. Cuando sale un terminal al mercado, siempre encontrarás test de resistencia y desmontajes. La tornillería, el aislamiento, la refrigeración, la posición de ciertos elementos como la cámara… Todo importa y todo suma, y es que te sorprendería ver la mala construcción que tienen muchos de los dispositivos más populares.

Esto puede ocasionar un desgaste prematuro de algunos componentes, así como una tasa de errores mayor a la de otros dispositivos con una construcción de calidad.

La calidad de las antenas

Te has comprado un móvil nuevo y tienes mala cobertura. Quizás la firma no se ha centrado demasiado en añadir unas antenas de calidad. Por suerte, puedo probar decenas de teléfonos a lo largo de los meses, y me sigue sorprendiendo como, en el mismo sitio, un terminal puede tener casi toda la cobertura, mientras que otro a duras penas logra obtener señal.

Algo similar sucede con el WiFi, y es que no todos los terminales tienen la misma recepción. Algunos tienen componentes y configuraciones preparadas para recibir WiFi de doble banda (2GHz y 5GHz), mientras que otros solo funcionan en una banda. Nada más importante que estar bien conectado, así que infórmate sobre cómo lo hace tu teléfono.

Los factores que determinan su envejecimiento

El error más grave que me encuentro a diario respecto a cómo creen algunos usuarios que va a envejecer un móvil, es fijarse tan solo en la potencia bruta. El sinsentido de “este móvil es más potente que el otro”, ergo va a funcionar mejor ha calado muy hondo en nuestro país, un grandísimo error que solo conlleva a decepciones posteriores.

Lo que más va a determinar cómo envejece un teléfono es su software. No solo nos referimos a que tenga una ROM limpia sino a las mejoras vía OTA que proporcione el fabricante. OnePlus es claro ejemplo de esto, con terminales que son extremadamente potentes, pero que aún así reciben OTAs de forma mensual. Otras firmas bastante grandes que todos conocemos, actualizan tarde y mal, haciendo que esos terminales extremadamente potentes acaben lagueando o directamente, desactualizados.

El postprocesado que hace su cámara

El día que el público se mentalice de que a más megapíxeles no va a salir una mejor foto, el mundo será un lugar mejor. En fotografía y vídeo profesional, obtenemos archivos en bruto que posteriormente revelamos -editamos- en postproducción. Es decir, importa el archivo con el que trabajemos, pero más importa cómo procesemos la imagen. Con los móviles pasa lo mismo, con la salvedad de que este postprocesado lo hace el teléfono.

De nada sirve tener 50 cámaras y 50 megapíxeles, si el procesado no es de calidad. Algunos de los gama alta actuales sufren de efecto acuarela al intentar reducir el ruido, así como de una gran falta de rango dinámico al intentar que la fotografía “se vea mejor” subiendo la luminosidad y sobreexponiendo la fotografía por completo.

Google es el claro ejemplo de que con una sola cámara y 12 megapíxeles se pueden tener los mejores resultados del mercado, no es necesaria más floritura.

Que la memoria sea UFS

Si bien cuando vamos a comprar un ordenador portátil, casi todos buscamos ya como imprescindible que tenga un disco duro SSD en lugar de un HDD, en los teléfonos es algo que no se tiene en cuenta. Por ejemplo, un Xiaomi Mi A1 y un Pixel 2 XL tienen 4 GB de RAM y 64 GB de memoria interna, pero en lo que nadie se fija es en que la memoria del Mi A1 es eMMC -imagina que es un HDD- con memoria RAM DDR3, mientras que el Pixel monta una memoria UFS -imagina que es SDD- con una RAM DDR4.

La diferencia en rendimiento es brutal, en tiempos de carga, multitarea, uso exigente… Aunque creamos que la gama media tiene configuraciones de memoria de gama alta, no hay nada más lejos de la realidad, ya que además de importar las capacidades, importan las tecnologías empleadas.

La comunidad que tiene detrás

Si bien las Custom ROMs están de capa caída, nunca viene de más saber si tu teléfono es popular, si hay grandes foros en los que puedas consultar cualquier duda al instante, si podrás modificar su sistema cuando se quede obsoleto… Muchos nos preguntan por móviles exclusivos y peculiares que no solemos recomendar, ya que ante el más mínimo problema, no tendrás prácticamente nadie a quién consultar.

Los móviles más populares, pueden tener problemas frecuentes, cuyas soluciones encontrarás a lo largo y ancho de internet sin el menor problema.

El precio de reventa

Si en alguna ocasión he caído en las garras de Apple, ha sido por su espectacular precio de reventa -tranquilo, sigo con mi Pixel-. Algunas marcas se devalúan más que otras, siendo principalmente Samsung y Huawei las que más rápido bajan de precio. A día de hoy puedes hacerte con un S9 por 600 euros, mientras que con ese precio apenas puedes comprar un iPhone 7 Plus de hace dos generaciones.

Si tienes pensado vender tu teléfono para recuperar la inversión al comprar uno nuevo, piensa en el valor de reventa, ya que puede ser bastante importante a la hora de ayudarte a renovar el teléfono. Como verás, hay muchos factores importantes a la hora de comprar un teléfono en los que no nos fijamos, una práctica que deberíamos empezar a llevar a cabo para optimizar al máximo nuestras compras.

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Más dinero a cambio de poner en peligro a los usuarios: la absurda táctica de Epic Games

Hace solo unas horas se confirmaban todas las sospechas: Epic Games, la compañía desarrolladora de Fortnite, anunciaba que la versión para Android del exitoso Battle Royale no se podrá descargar a través de Google Play. En su defecto, los usuarios tendrán que recurrir a un archivo APK suministrado por la propia Epic Games a través de su web oficial, que los propios jugadores tendrán que descargar e instalar manualmente en sus teléfonos.

Según Tim Sweeney, CEO de Epic Games, que Fortnite para Android no vaya a llegar a Google Play se debe, principalmente, a una cuestión económica. Como probablemente ya sepas, Fortnite es un juego totalmente gratuito, cuya única vía de ingresos son los pagos in-app. En caso de que Fortnite aterrizase en Google Play, las compras internas del juego se deberían llevar a cabo obligatoriamente a través de la pasarela de pagos de Google, o de lo contrario se violarían las políticas de la tienda. Esto, a su vez, implicaría que Google se embolsaría un 30% de cada compra en forma de comisión –el mismo porcentaje que Apple con las apps y juegos de la App Store– . Y es precisamente en este último punto en el que Epic Games no parece estar de acuerdo.

Pero si hay algo que hemos aprendido con el paso de los años, es que descargar aplicaciones para Android fuera de Google Play no es precisamente seguro. Aún así, Epic Games ha decidido no pensar en sus futuros usuarios de la plataforma móvil más usada en el planeta, y distribuir su juego de la manera menos segura posible para los jugadores a cambio de ganar unos cuantos céntimos más por cada compra realizada dentro de la aplicación.

Epic Games prefiere ganar más dinero antes que mantener a salvo a sus usuarios de Android

El primer peligro que conlleva el lanzamiento de Fortnite para Android fuera de Google Play, son los más que probables archivos APK del juego modificados que aparecerán en la red por decenas. En la entrevista donde Epic Games ha confirmado sus planes al respecto del juego en su modalidad para Android, se destacaba que uno de los aspectos que les ha llevado a realizar el lanzamiento del juego fuera de la tienda ha sido la filosofía abierta del sistema operativo de Google.

Esto, aunque tiene numerosas cosas buenas, también supone otras no tan positivas. Por ejemplo, cualquiera con los conocimientos necesarios, podrá tomar la APK de Fortnite, modificarla y ponerla de nuevo en circulación mientras pone en peligro a los miles de usuarios que pretenden jugar al Battle Royale de moda en sus dispositivos Android, ya sea a través de scripts de minado de criptomonedas incluidos en la app, brechas de seguridad que expongan los datos sensibles de los usuarios, o cualquier otro tipo de amenaza.

Tener que descargar a instalar Fortnite para Android de fuentes externas a Google Play conlleva más peligros de los que parece a simple vista.

Y sí, puede que tú, que estás leyendo estas líneas, no vayas a tener problemas de este tipo ya que sabrás de dónde descargar Fortnite de manera totalmente segura –y si no aquí estaremos para recordártelo–, pero mucho me temo no todas las personas que querrán jugar al juego de moda en sus terminales tendrán los mismos conocimientos sobre Android, archivos APK y seguridad. De hecho, el propio Tim Sweeney asegura ser consciente de los riesgos que supone llevar a cabo el lanzamiento de un software fuera del canal habitual:

“Las plataformas abiertas son una expresión de libertad: la libertad de los usuarios para instalar el software que eligen y la libertad de los desarrolladores para lanzar el software como lo deseen. Con esa libertad viene la responsabilidad. Debes mirar cuidadosamente la fuente del software que estás instalando, y solo instalar el software de fuentes en las que confías.”

Pero descargar Fortnite a través de un canal externo a Google Play, y por tanto usar una pasarela de pagos distinta a la de la gran G, también supone otros peligros. Miles de niños de todo el mundo van a jugar a Fortnite para Android, eso está claro. Y es más que probable que alguno de ellos acabe realizando alguna compra dentro del juego, no autorizada por sus padres. Google Play, por defecto, ofrece controles parentales que evitan que los más pequeños de la casa puedan realizar compras no deseadas –no deseadas por los padres, claro está–, y mucho me temo que, al no recurrir a Google Play para realizar los pagos, en caso de que se lleven a cabo compras de este tipo, no habrá forma sencilla de apelar para poder recuperar el dinero.

Entonces, ¿qué podríamos hacer nosotros, los usuarios, para demostrar nuestra disconformidad con la decisión de Epic Games? Lamentablemente, no demasiado, más allá de no descargar ni instalar el juego una vez sea lanzado en Android —aunque a este paso habrá que esperar como mínimo hasta noviembre–. Pero mucho me temo que a la gran mayoría de usuarios que esperan la llegada de Fortnite al sistema operativo de Google poco les importará que Epic Games haya decidido poner en peligro su seguridad y privacidad, llevando a cabo una de las tácticas más egoístas que hemos tenido que presenciar por parte de una compañía desarrolladora de videojuegos en los 10 años de vida de Android. Y todo por un poco más de dinero.

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No, las marcas no filtran por error sus móviles

Hace unos años, realmente no teníamos ni la más mínima idea de cómo iban a ser los terminales que se iban a presentar. Sin embargo, desde hace ya 2 o 3 años, meses y meses antes de que se presenten, ya lo sabemos absolutamente todo. Diseño, especificaciones e incluso cómo será su software, todo acaba filtrado “por error”, por leakers o por alguna tienda que saca a relucir el terminal dentro de fundas.

Son muchos los que opinan que todo esto son casualidades, “errores” de las marcas. Hoy, te cuento mi opinión personal sobre este asunto, tras años trabajando con embargos de marcas, tiendas y demás, que me han enseñado algo de cómo trabajan, y cómo son capaces de todo para crear hype en los consumidores.

Móviles filtrados por error… ¿Alguien se lo cree?

Hace apenas unas horas, te contábamos que Samsung filtraba por “error” un vídeo del Galaxy Note 9. En dicho vídeo se filtra absolutamente todo sobre el diseño y las características de este terminal, ¿creéis que Samsung de verdad no tiene control sobre este tipo de cosas? En primer lugar, las grandes compañías tienen medido al milímetro cuándo sacar el terminal, y cuándo puede la prensa especializada empezar a publicar análisis.

¿Alguien cree que tienen contratado a un becario encargado de publicar la información sobre el terminal en la página web? No solo hablamos de este año, el año pasado también se filtró el Samsung Galaxy Note 8 gracias a Dbrand. ¿Crees que Samsung no sabía que iban a publicar los diseños en su web? Si no hubiesen querido que no esto sucediera, hubieran firmado el típico contrato de confidencialidad que firmamos cuando nos dejan un móvil, con el cuál la marca tiene el control sobre cuándo sale algo a la luz.

Los OnePlus, Pixel, Samsung, iPhone… Los móviles más relevantes siempre se filtran “por accidente”, qué casualidad. Las firmas saben el hype que genera que los medios tengan información para estar meses y meses hablando de su móvil estrella antes de que se presente. Una estrategia lógica y lícita, que incrementa las posibilidades de vender teléfonos una vez presentados.

En mi opinión, es bastante ingenuo creer que compañías multimillonarias no son capaces de tener el control sobre la confidencialidad de sus dispositivos. Medios hablando de tu móvil medio año de que se presente es la mejor publicidad, ya que el factor sorpresa cada vez importa menos a la hora de reforzar las ventas de un terminal.

Es cierto que era bastante más emocionante no saber nada sobre los móviles antes de que salieran, pero tampoco podemos quejarnos sabiendo de antemano la tecnología que va a presentarse incluso un año antes de que llegue.

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Lo más importante del lanzamiento de Android P no es el lanzamiento de Android P

Ayer mismo Evan Blass confirmaba el 20 de agosto como fecha de lanzamiento de Android P, y es que quedan apenas dos semanas para que se presente la última y más completa versión de nuestro sistema operativo. No obstante, aunque parezca irónico, lo menos importante del 20 de agosto es el propio lanzamiento de P ya que, como siempre, si no tienes un Google Pixel, la actualización no te llegará ese mismo día.

Project Treble se anunció como un salvadidas, un método para que los fabricantes dejasen de poner excusas y empezasen a trabajar con mayor ritmo y facilidades en los updates y esto, es lo que se pondrá a prueba el día 20 de agosto, ¿quieres saber por qué?

El día más esperado, ¿de verdad funcionará Project Treble?

Como bien sabrás, Google abrió un programa de betas al que se unieron varios fabricantes -entre ellos no estaban ninguno de los grandes como Samsung, Huawei o LG-, pero sí OnePlus, Essential o Nokia, firmas que sí se preocupan por proporcionar una experiencia de usuario más limpia. De hecho, Essential proporciona la versión beta el mismo día que los Pixel, por lo que podría ser la primera firma en proporcionar Android P estable de forma oficial.

Por su parte, OnePlus, Nokia o Xiaomi no llevan tanto ritmo, aunque estar haciendo ya estas pruebas debería traducirse en que estas marcas actualicen bastante antes que las “tradicionales”. Por su parte, Samsung, Huawei, LG o HTC son de las firmas que más meses tardan en actualizar, y ahora es cuando se pondrá a prueba si Treble ha servido para algo o no.

Si los Huawei P20 Pro, Galaxy S9, HTC U12+ y gamas altas tradicionales tardan de nuevo meses y meses en actualizar, Project Treble habrá servido solo para que unos pocos fabricantes actualicen antes. Desde un punto de vista algo egoísta, lo importante para Android y su mala fama con los updates, es que las firmas más relevantes actualicen rápido, y si esto no se cumple, seguiremos con ese increíble hándicap.

Llevamos con Android P desde su lanzamiento, y podemos asegurarte que hay mejoras en rendimiento, batería, multitarea, APIs, experiencia de usuario… No se trata de sumar un número en los ajustes, sino de tener la mejor versión de Android que se ha hecho nunca, por lo que todos los usuarios con un móvil actual merecen tenerla, y a tiempo.

El tiempo será, como siempre, el encargado de decirnos si los grandes fabricantes han cambiado sus políticas de actualización gracias a Project Treble o no. Esperamos que así sea, y que todos los poseedores de terminales con Project Treble puedan disponer pronto de Android 9.0.

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¿Están perdiendo los smartphones la capacidad de impresionar?

Los smartphones llevan con nosotros unos cuantos años ya, y los que utilizamos Android desde su primera versión, hemos visto muchas, muchas cosas. Cuando los smartphones empezaron a dar el boom, los fabricantes se pusieron a la carrera de la innovación y las mejoras, siendo los cambios generacionales sencillamente espectaculares.

No nos engañemos, la mayoría de teléfonos no eran buenos, había puntos débiles bastante flagrantes, cosa que a día de hoy apenas encontramos. Ya tenemos baterías que duran un día o día y medio, paneles QHD+ AMOLED que se ven mejor que algunas televisiones, procesadores extremadamente potentes, cámaras que hacen mejores fotos que algunas cámaras digitales…

Estamos en un punto en el que las mejoras no pueden ser demasiado significativas aunque, en mi opinión, esto no significa que los teléfonos dejen de impresionar. Hoy, abrimos debate sobre si estamos tocando techo o no, si hay margen de mejora, y cómo es el avance actual de los smartphones con Android.

En los saltos generacionales reside todo

A fin de cuentas, todo se resume en los cambios generacionales. Cuando se presenta un nuevo modelo, y nos encontramos con que este es prácticamente igual que el anterior, viene la bajona, y lo achacamos a que no hay apenas margen de mejora, algo que en parte es cierto. Se nos vienen a la mente dos perfectos ejemplos de cómo se puede engañar al cerebro humano de una forma extremadamente sencilla en este aspecto.

Piensa en el Samsung Galaxy S9. Un terminal extremadamente continuista, que apenas mejora al S8, y que poco ha aportado al mercado en este año 2018. Relativamente a su favor, podemos decir que el Samsung Galaxy S8 tenía poco margen de mejora. Con eliminar la ubicación sin sentido del lector de huellas y hacer una cámara algo mejor, es “suficiente”, y eso es lo que ha hecho Samsung. Esto se ha traducido en malas ventas y en que Samsung esté decreciendo por primera vez en mucho tiempo.

Pensemos ahora en el Huawei P20 Pro, uno de los terminales más queridos y valorados por la comunidad en 2018. ¿Por qué ha sorprendido tanto? Fácil, porque es el primer Huawei P que realmente compite de tú a tú en la gama alta. Recordemos el Huawei P10: una cámara que no estaba a la altura de sus rivales, mala batería, panel bastante normalito, rendimiento bueno pero no excelente… Huawei tenía muchísimo margen de mejora, y en este salto generacional, se han puesto las pilas. Si ofreces algo que no tenías, vas a llamar la atención, aunque a efectos prácticos si ponemos un P20 Pro al lado de un S9, Pixel 2 XL, iPhone X o HTC U12+, no deje de ser un rival más. Destaca porque nadie se esperaba que iba a ser así.

El principal problema que hemos comentado con Samsung, les pasa al resto de fabricantes. Ha llegado ese punto en el que la gama alta es tan excelente, que poco se puede hacer para que nos sorprendan. Las cámaras mejorarán, pero poco, la potencia aumentará, pero no lo notaremos, las pantallas serán más nítidas, pero el ojo humano no percibe tanta calidad…

Algunos intentos para sorprender

Ante esta tesitura, son muchas las firmas que están creando dispositivos diferentes para llamar la atención en el mercado, aunque podríamos decir que el mercado del smartphone es conservador, y que lo radicalmente distinto no funciona. Los móviles gamer tan de moda son un buen ejemplo, con el Razer Phone como “padre”, y el ROG Phone, Black Shark y demás como “hijos”. Un concepto llamativo, pero que no se está traduciendo en grandes ventas por la aparente falta de sentido que tienen este tipo de teléfonos, la verdad sea dicha.

ZTE se lanzó a la piscina con un poco funcional móvil plegable, y firmas como Vivo y Oppo se están lanzando a la piscina con nuevos diseños. Hay que innovar a cualquier precio, aunque parece ser que este no es el camino.

Aunque no haya grandes cambios, algunos nos seguimos emocionando

Sí, es cierto que no nos vamos a encontrar con saltos generacionales como los de hace unos años. Del primer LG G al LG G2, del Samsung Galaxy S5 “tirita edition” al Galaxy S6 que marcó un antes y un después en diseño, de los Nexus a los Pixel… Hemos vivido grandes cambios, y estamos convencidos de que todavía tenemos mucho por experimentar.

Como amante de la tecnología, he de decir que aunque no me impresione casi nada de lo que se presenta, me sigue generando hype cómo será la nueva cámara de un teléfono, las novedades en su software y todos esos pequeños detalles que se siguen mejorando y que no solemos tomar en cuenta.

Seamos positivos, quedan por llegar los teléfonos plegables, el modo retrato en vídeo, la carga super rápida, y unas cuantas funciones que vendrán gracias a las IA que ni siquiera conocemos, hay margen de mejora en la tecnología, y lo vamos a disfrutar dentro de unos años.

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Si OnePlus puede actualizar durante tres años, ¿por qué el resto de firmas no?

Actualizaciones, el mal endémico de Android. Los fabricantes buscan mil y una excusas para no actualizar o implementar novedades en los dispositivos, para centrarse en el siguiente modelo, dejando de lado a los de años pasados. La propia OnePlus puso como excusa que el OnePlus 5 no podía recibir Project Treble por riesgo de brickeo pero, mágicamente ante el aluvión de críticas, lograron incorporarlo sin menor problema, ¿casualidad?

Actualizar supone a los fabricantes una gran dedicación en tiempo y dinero, por lo que es comprensible que minimicen los esfuerzos. Sin embargo, siempre nos planteamos la duda de por qué unas firmas actualizan bien y otras no, y hoy, toca abrir el debate de nuevo.

Actualizar es complicado, pero solo hay que ponerle ganas

Actualizar a una nueva versión de Android es relativamente complejo. En primer lugar Google libera el código de la versión, así como el Platform Developer Kit para que los fabricantes de los procesadores puedan trabajar sobre la misma. Una vez que los fabricantes de SoCs han modificado las partes propietarias a las que no tienen acceso los propios fabricantes de teléfonos, el código se envía de nuevo. Como podemos leer en Hipertextual, los fabricantes valoran si les merece la pena actualizar o no, algo que puede resultar tremendamente subjetivo, ya que nada que ver tiene algo que sea o no rentable para una empresa con lo que merecen los usuarios.

Una vez dada luz verde para con la actualización, los fabricantes empiezan a trabajar en los updates, adaptando el framework de Android para que sus terminales funcionen correctamente. Tras unas semanas de trabajo, y solo cuando la versión es relativamente estable, se empiezan a probar versiones test internas, y en el caso de otras firmas, se abren programas beta para los propios usuarios, en búsqueda de errores.

Corregido todo, la actualización final debe pasar la certificación de Google, ya que de lo contrario, no se pueden obtener las Google Apps ni tener compatibilidad con todas las APIs de Google. Un proceso largo y tedioso que se minimiza con Project Treble, que viene precisamente para acabar con estas esperas.

Como te decíamos, antes de Treble el código debía pasar por los fabricantes hasta que adaptasen todo correctamente, pero con esta nueva función, la base de AOSP cambia, creando un punto en común desde el cual los desarrolladores pueden trabajar sin depender de los fabricantes de chipsets. Como siempre, cuanto más limpia sea la capa y menos modifique el framework, más rápida será la update. Si la capa es pesada, por más base común que haya, el trabajo ha de hacerse prácticamente desde cero, por lo que nos encontraremos de nuevo con esas firmas que tardan medio año o más en actualizar sus gamas altas.

Una vez entendido el proceso, siguen sin entenderse varias cosas. Son muchos los que plantean que marcas como Samsung, Huawei o LG tienen muchos móviles en el mercado, y que por ello no pueden actualizar rápido. Sin embargo, como sabrás, el desarrollo de la última versión de Android se centra siempre primero en la gama alta, por lo que la excusa de que hay muchos terminales empieza a disiparse.

Samsung debe centrar sus esfuerzos en los S9, S9 Plus y Note 9, Huawei en los P20, P20 Pro y Mate 20, LG en el V30 y V35… Nunca más de 3 o 4 modelos, que perfectamente podrían actualizar en tiempos mucho menores a los que estamos acostumbrados. OnePlus es una compañía muy pequeña, con recursos muy inferiores a los del resto de firmas.

¡Pero es que la ROM de OnePlus es más limpia! Aligeremos las capas, pues. La diversidad en Android es excelente, pero firmas como OnePlus demuestran que no hace falta una ROM llena de bloatware y que no respeta demasiado el diseño de Google para tener funciones extra. Siempre se pueden añadir ajustes extra, aplicaciones útiles para notas, funciones en el launcher, lectores de documentos… Todo esto es compatible con una ROM limpia, aunque nos hayan hecho pensar que no, hasta la llegada de OxygenOS.

Fabricantes como la propia BQ, una marca que cuenta con bastantes terminales en su haber, y todos de gama media, tiene un mejor ritmo de actualizaciones que muchas marcas que venden gamas altas de 1.000 euros. ¿El secreto? Apostar por Qualcomm y por el soporte, sabiendo que un móvil longevo prácticamente garantiza que el usuario vuelva a repetir con la marca.

Al final, como todo en esta vida, es una cuestión de ganas y esfuerzo. Un fabricante se encuentra cómodo dedicando muchísimo tiempo a una actualización. Este es el punto donde, popularmente, los usuarios andan resignados y sin apenas exigir al OEM. El usuario medio quiere un móvil rápido, bonito y funcional, y seguramente ni siquiera actualice cuando le llegue la OTA, por si funciona peor que antes.

Esperemos que Project Treble reduzca al mínimo los tiempos de actualización, ya que actualmente son demasiado elevados y no hacen justicia a un sistema operativo tan funcional como es Android.

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Ha llegado un punto en el que, pidas lo que pidas, siempre puedo recomendarte un Xiaomi

No sois pocos los que, de vez en cuando, nos escribís por Instagram, Facebook y Twitter tanto a Andro4all como a mis compañeros y a mí preguntándonos qué móvil es mejor por X precio. Uno de los puntos comunes que tienen todos los mensajes es que la gente quiere un dispositivo que funcione bien, que tenga buena cámara y que no sea demasiado caro, y a título personal, ha llegado un punto en el que, tengas el presupuesto que tengas, puedo recomendarte un smartphone de Xiaomi. Cualquiera me lo diría hace cinco años (cuando Xiaomi tenía solo tres).

En este artículo no voy a decir que Xiaomi sea la mejor marca del mundo, que sus smartphones sean los mejores y que no debas comprar otra marca, porque eso sería mentir. Al fin y al cabo, comprar un móvil es como comprar un coche. Cada uno tiene sus gustos y preferencias y, al final, es tu propio criterio el que acaba decidiendo qué es lo que de verdad quieres y, aun más importante, qué es lo que se adapta a tus necesidades. En estas líneas, lejos de ser una oda a Xiaomi, vamos a ver cuál es su posición en el mercado y cómo ha conseguido meterse en esos segmentos que, hasta su llegada, eran tierra de nadie.

¿100 euros? ¿Algo que funcione en el día a día? Ten, un Xiaomi

Para mí, y siempre a título personal, es en este rango de precios donde Xiaomi se ha coronado. Quien lleve en Android desde sus inicios sabrá lo que, hace cinco años, significaba comprarse un móvil de 100 euros: lag, mala cámara, ni una sola actualización, problemas de memoria llena, falta de soporte técnico, disgustos y 100 euros menos en el bolsillo. Hoy, en julio de 2018, tenemos el Xiaomi Redmi 5A con sus 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento expandibles, Snapdragon 425 de 64 bits y 3.000 mAh de batería.

Puede que te parezca poco, pero ¿quién es el público objetivo de este tipo de smartphones? Un usuario poco exigente, que quiere el móvil para un uso básico que no va más allá de consultar el correo, mandar un par de WhatsApp y hacer dos o tres fotos de vez en cuando. Por 109 euros, Xiaomi tiene una alternativa más que decente que funciona a las mil maravillas. Es aquí donde Xiaomi no tiene rival, le pese a quien le pese.

Si quieres un poquito más y te sientes generoso, por 150 euros tienes el Redmi 5A Prime o el Redmi 5 por 179 euros, ambos modelos que funcionan a la perfección siempre y cuando se usen para los que están diseñados.

¿200-300 euros? ¿Un gama media? Un Xiaomi

Hace un par de semanas, mi compañero Ricardo publicó un artículo realmente interesante que reflejaba lo difícil que era recomendar un smartphone en la franja de los 300 euros, y no le falta razón. Cuando alguien nos escribía preguntándonos por un buen móvil a ese precio, muchas veces nos echábamos a temblar porque solo cabían dos opciones: o que comprases un gama media-baja con un precio inflado o que te comprases un gama alta o media-alta del año pasado. Ambas elecciones eran malas. La gama media-baja está condenada a desaparecer, y un gama media-alta del año pasado es sinónimo de un móvil que se queda sin actualizaciones el año que viene.

Esa era la realidad hasta que llegó Xiaomi y lanzó su gama Redmi Note. Tenemos con nosotros en este momento el Xiaomi Redmi Note 5, cuyo precio es de entre 199 y 250 euros, según quieras 3/32 GB o 4/64 GB, para el que solo tenemos buenas palabras. Es un gama media con las limitaciones propias de la gama media, pero Xiaomi ajusta tanto los precios que se hace difícil no recomendarlo. ¿Procesador Snapdragon 660, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, fluidez y una buena experiencia fotográfica por 250 euros? ¿Dónde firmo?

Lo mismo podemos decir con el Xiaomi Mi A1.

¿Hay mejores gama media? Sí (ya te digo que depende de los gustos y de qué busques en un móvil), pero ninguno que tenga la relación calidad-precio de un Xiaomi. El problema que tenía la firma es que, hasta hace poco, solo se podía comprar en tiendas de importación chinas –que también es una ventaja para comprar fuera de España–, pero ahora que la mayoría de su catálogo está en Amazon, Xiaomi ha eliminado la penúltima barrera. La última es venderse con operadoras (el Xiaomi Mi MIX 2 ya se puede conseguir en Vodafone, por cierto) y hacerse con la confianza del consumidor, algo que está consiguiendo a base de ‘pico y pala’.

¿300-500 euros? ¿Quieres un gama alta? Permíteme que te hable de Xiaomi

En la época de los móviles de mil euros, Xiaomi ha puesto el puño sobre la mesa y ha dicho “No”. Cuando publiqué el análisis del Xiaomi Mi MIX 2S dije una cosa que quiero refrescar hoy: “Dispositivos como el Xiaomi Mi MIX 2S son la prueba de que dejarse mil euros en un móvil está cada vez menos justificado”, y es que, si bien es cierto que el terminal tiene sus fallos –la cámara interna, principalmente–, todos y cada uno de sus apartados dejan por el suelo a una buena cantidad de móviles que valen mucho más.

¿Quiero esto decir que no hay mejores gama alta? ¿Significa que no vale la pena gastarse 800-900 euros en un móvil? No. Cada gama alta se enfoca en una cosa: el Google Pixel 2 XL y el Huawei P20 Pro en la fotografía, el Galaxy S9 en el diseño, el iPhone X en la experiencia de usuario, el OnePlus 6 en la velocidad y el Xiaomi Mi MIX 2S / Xiaomi Mi 8 en la relación calidad-precio (ya que vienen a ser lo mismo en diferentes envoltorios). Por 450-550 euros te puedes llevar un terminal que tiene los mismos componentes que sus homólogos más caros de otras marcas, con una experiencia fotográfica fetén y con un rendimiento sobresaliente.

¿Conseguirás más si pagas más? Depende de qué valores en un móvil. Puede que te merezca la pena pagar 900 euros por emojis animados, apretar el terminal para invocar a Google Assistant o por tener X capa de personalización a la que estás acostumbrado. Si no te importa nada de eso, si no valoras la marca por encima del rendimiento, Xiaomi está ahí para ti. No es que sea una marca mejor, no es que sea la firma a comprar, sino que es una alternativa barata para un mercado en el que la gama alta más exclusiva está al alcance de cada vez menos personas.

¿Quieres gastar más de 500 euros?

¿Quieres gastar más de 500 euros? Entonces pregúntate “¿Para qué?”. Compara bien cualquier Xiaomi de gama alta con el terminal que deseas y pon sobre una balanza qué te ofrece el otro que no te ofrezca el de la marca china. Si hay algo que te merezca la pena, entonces adelante, cómpralo sin miedo y sin mirar atrás. Lo único que debe importarte es que el móvil se adapte a ti, no tú a él. Si es el caso de un smartphone de 800 euros, entonces cada uno de esos 800 euros habrá merecido la pena.

Xiaomi se ha convertido, en menos de una década, en una de las alternativas más interesantes para cualquier tipo de usuario, sea lo exigente que sea. Su relación calidad-precio es imbatible y ha puesto en jaque a los principales fabricantes, y el mercado está empezando a reaccionar. Lo más interesante es que esto también sucede en el resto de mercados en los que Xiaomi participa como, por ejemplo, el de los robots aspiradores. Por 1/3 de lo que vale el robot aspirador más caro te llevas un Xiaomi que funciona igual o mejor.

Para mí, el ejemplo más evidente de que Xiaomi está triunfando es que, a diferencia de otras marcas, ha conseguido generar hype con un gama media. ¿Cuántas firmas conoces que hayan levantado expectación con un móvil de gama media? Ninguna, cero. Luego llega Xiaomi, anuncia el Xiaomi Mi A2, llena la sala y hace que las redes y blogs salgan ardiendo con buenas palabras y elogios. ¿Hay otros móviles buenos? ¿Los hay más caros? Sin duda, pero ninguno va a darte tanto por tan poco. Eso es Xiaomi.

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Motorola moto g6, análisis de uno de los mejores gama media de 2018

Fue en noviembre de 2013 cuando Motorola, una de las marcas más populares del sector de la telefonía móvil, volvía más fuerte que nunca con un dispositivo que enamoró a todos los usuarios Android: el Motorola moto g. Este dispositivo fue uno de los mejores gama media que podías comprar por aquel entonces, y su rendimiento, fluidez y experiencia de uso eran todo lo que cualquier persona podría desear de un dispositivo barato. Hoy, cinco años después, la firma lo ha vuelto a hacer con su último lanzamiento, el Motorola moto g6. He aquí el análisis completo.

El Motorola moto g6 es un dispositivo que debemos enmarcar en la gama media y, por tanto, este análisis está basado en el uso que se suele hacer de este tipo de terminales: mensajería instantánea y redes sociales, navegación, algún juego puntual y fotografía. Vaya por delante que no es un móvil para hacer el bestia, aunque eso no significa que no puedas achucharle un poquito para jugar a tus juegos favoritos. Dicho esto, y antes de empezar, vamos a repasar las especificaciones del Motorola moto g6.

Nuestra unidad de pruebas es la versión de 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento.

Motorola moto g6
Dimensiones 153,7 x 72,3 x 8,3 mm. 162 gramos de peso.
Pantalla IPS LCD de 5,7 pulgadas con tecnología “Max Vision” y 2.5D protegida por Gorilla Glass 3
Resolución y densidad Full HD+ (2.160 × 1.080 píxeles) con relación de aspecto 18:9 – 424 ppi
Procesador Qualcomm Snapdragon 450, 14 nm y 8 núcleos ARM Cortex A53 hasta 1,8 GHz
GPU Adreno 506
RAM 3/4 GB
Sistema operativo Android 8.0 Oreo
Almacenamiento 32/64 GB ampliables con tarjetas microSD
Cámaras Trasera: doble lente de 12+5 megapíxeles con apertura f/1.8 y flash LED de doble tono. Cuenta con modo retrato. Frontal: sensor de 8 megapíxeles.
Vídeo 1.080p@60 FPS con la cámara trasera – 1.080@30 FPS con la cámara delantera. Slow motion
Batería 3.000 mAh con carga rápida Turbo Power
Otros Lector de huellas frontal con soporte para gestos, desbloqueo facial, NFC, Dolby Audio, resistencia a salpicaduras, jack de 3.5 mm
Conectividad USB tipo C, 4G/LTE, NFC, WiFi 2×2 MIMO (2,4 y 5 GHz), Bluetooth 4.2, GPS, doble SIM
Bandas 4G/LTE LTE 800, LTE 850, LTE 900, LTE 1800, LTE 2100, LTE 2300, LTE 2600
3G:HSPA 850, HSPA 900, HSPA 1900, HSPA 2100
2G:GSM 850, GSM 900, GSM 1800, GSM 1900
Colores Azul y plateado

Lo mejor del Motorola moto g6

Su rendimiento

Recordemos un momento lo que hemos dicho al principio de este artículo: el Motorola moto g6 no es un móvil para hacer el bruto. Por ello, antes de entrar más en profundidad, es importante destacar que no puedes esperar una experiencia de juegos tan fluida como la que podrías tener en un dispositivo de gama alta. Puedes jugar a PUBG, Bullet Force y Asphalt sin demasiados problemas, pero cuando hay muchas animaciones en la pantalla o se tienen que mover gráficos más potentes, el móvil flaquea. Esto, aunque parezca negativo, es lo que debes esperar no del Motorola moto g6, sino de cualquier gama media.

No tendrás ningún problema con juegos livianos y casual como Pokemon Quest o Helix Jump, por decir algunos.

Dicho esto, en lo que a apps del día a día se refiere, véase WhatsApp, Twitter, Instagram, Facebook, GMail, Google Maps, etc., el rendimiento es espectacular. En el tiempo que he podido usarlo no he tenido ni un solo cierre forzado, ni lag ni ninguna experiencia que me haya hecho decir “¿Qué ha pasado?”. El terminal se mueve con fluidez, las apps se abren rápido y todo se mueve como cabría esperar de un dispositivo con Android 8.0 sin capas de personalización. El procesador, aun siendo un Snapdragon 450, cumple con creces su trabajo y ofrece una experiencia que poco o nada tiene que ver con la gama media Android de hace 5 o 6 años.

Un punto que me ha gustado bastante es que el móvil no se calienta demasiado, incluso llevando una funda de silicona –y teniendo en cuenta las temperaturas que estamos sufriendo en España ahora mismo–. Lo he probado saliendo a la calle a jugar a Pokémon GO y se ha comportado realmente bien. Sube la temperatura del dispositivo por motivos evidentes, pero nada fuera de lo común. En ese sentido, Motorola ha hecho muy buen trabajo y es de agradecer.

Mención aparte merece el lector de huellas, que es muy rápido y fiable.

Su software y los pequeños añadidos de Motorola

Android Puro es, a mi juicio, la mejor elección a la hora de implementar Android en un móvil, y Motorola de esto sabe más que nadie. El moto g6 cuenta con Android 8.0 –entendemos que se actualizará a Android 8.1 en poco tiempo– y no tiene capa de personalización, lo que hace que el rendimiento sea superlativo. Lo único que Motorola ha hecho ha sido meter unos pequeños añadidos que 1) no molestan y 2) aportan un buen valor al usuario. Estos están escondidos en la aplicación Moto, y si me tengo que quedar con alguno, me quedaría con estos tres:

  • Navegación gestual con el sensor de huellas: puedes interactuar con el móvil deslizando el dedo por el lector de huellas en diferentes direcciones. Deslizando de derecha a izquierda vuelves atrás, de izquierda a derecha abres la multitarea y posando el dedo levemente lo bloqueas. Son unos atajos muy útiles que hacen que te puedas olvidar de los botones.
  • Captura de pantalla con tres dedos: tocando la pantalla con tres dedos a la vez haces una captura. Es un método rápido y que funciona bastante bien.
  • Girar para hacer una foto rápida: si giras la muñeca dos veces abres la cámara rápidamente para hacer una foto. Funciona con la pantalla apagada y está bastante bien para evitar tener que desbloquear el móvil.

Otro punto interesante relativo al software es el desbloqueo facial. No es el más rápido del mercado, pero para estar en el rango de precio en el que está el moto g6, poco más le podemos pedir. Funciona bien y no me ha dado ni un solo fallo. Si tienes la cara en una posición que no sea de frente al móvil, siempre podrás usar el lector de huellas, que también funciona muy rápido. Este está ubicado en la parte inferior del frontal del terminal, y aunque algunos prefieren tenerlo detrás, a mí no me ha resultado incómodo en absoluto.

Su cámara (cuando la luz acompaña)

A pesar de lo que cabría esperar de un terminal de este rango de precios, la cámara del Motorola moto g6 consigue unos resultados interesantes cuando las condiciones de luz acompañan. El nivel de detalle es muy bueno, los colores son fieles a la realidad y la gestión de las luces altas y sombras es aceptable. Si quieres ir un poquito más allá, la app de cámara ofrece un modo manual que, todo sea dicho, tampoco es que vayas a usar demasiado, pero que está bien tener por si alguna vez te da por ponerte creativo.

El modo retrato también está sorprendentemente bien conseguido. A pesar no tener ningún tipo de Inteligencia Artificial, el recorte de los pelos y de la figura del sujeto es muy, muy bueno (aunque no perfecto). El resultado es nítido y el desenfoque es gradual –lo más lejano aparece más desenfocado que lo que está más cerca–. Además, si la foto no te convence, puedes modificar el nivel de desenfoque desde el editor de retratos que el dispositivo trae incorporado.

El HDR cumple con creces con su trabajo, aunque lo matizaremos más adelante.

La cámara trasera tiene un montón de modos, como el blanco y negro selectivo, la eliminación del fondo o el reconocimiento de objetos, pero no son de ese tipo de cosas que vayas a usar en tu día a día. Funcionan bien, pero más allá de eso, poco más se puede decir. Finalmente, y para rematar este apartado, me han gustado mucho los selfies. La cámara delantera tiene una buena apertura y es perfecta para hacer selfies en grupo. El nivel de detalle y la gestión de colores es buena y la verdad es que da gusto echarse fotos. Chapó por Motorola en este sentido. La única pega es que no tiene modo retrato y que los colores se aprecian un poquitín apagados, pero nada grave.

Por supuesto, conforme se va el sol y la luz empieza a escasear, la calidad de la imagen se resiente. Sin embargo, no es demasiado apreciable a no ser que amplíes la foto, algo que, dado que la mayoría de fotos acaban subidas a Instagram, tampoco es preocupante. No tendrás una mala experiencia fotográfica con el Motorola moto g6, en pocas palabras. Hemos hecho fotos de día y de noche y nos ha gustado mucho lo que el dispositivo ha sido capaz de hacer.

Lo peor del Motorola moto g6

Su diseño

Con el diseño del moto g6 me pasa lo mismo que me pasa con todos los móviles que tienen un acabado en cristal, y es que son una pena. ¿Para qué haces un terminal en cristal si sabes que este material se va a rayar y lo vas a condenar a vivir dentro de una funda? No me malinterpretes, el teléfono es bonito y vistoso, pero su construcción no da la misma sensación premium que dan otros terminales y, por supuesto, no lo vas a disfrutar. Me llamó la atención que, al sacar el móvil de la caja, este viniese con la funda ya puesta (porque sí, Motorola ha incluido una funda de silicona transparente en la caja, todo un detalle).

Las huellas se quedan bien marcadas en la parte trasera si no llevas una funda.

Otro punto a tener en cuenta es la protuberancia de la cámara, que hace que esta sea todo un imán para los golpes. Si dejas el móvil sobre la mesa sin funda, el teléfono se balancea si lo tocas y, por supuesto, es el cristal que recubre la cámara es el que recibe todos los daños. A corto plazo no debería pasar nada, pero si esperas que el móvil te dure dos años, mejor ponle la funda. En definitiva, el Motorola moto g6 es bonito, pero no está del todo bien ejecutado.

Su autonomía

Podríamos pensar que 3.000 mAh son suficientes, pero puede que se te queden algo cortos si le das un uso intensivo. De media, y haciendo un uso normal (redes sociales, WhatsApp, Telegram y algunas fotos), le he estado sacando en torno a las 5-5:30 horas de pantalla. Sin embargo, cuando empiezas a achucharle y a pedirle un poquito más, la duración de la batería se resiente. Si te pones a jugar y a hacer muchas fotos, como se ha hecho para este análisis, a eso de las ocho de la tarde tendrás que correr a buscar un cargador.

Si no tienes pensado jugar con él, no debes preocuparte por la batería.

Al César lo que es del César, esta falta se ve compensada con una carga rápida bastante buena, que pone el terminal al 50% en unos 30-35 minutos. Son unas cifras nada desdeñables, pero eso sí, no cuentes siempre con ellas ya que si vas a un festival o a la playa y te pones a echar fotos, dudo que seas capaz de tener un enchufe a mano. En ese sentido, la autonomía tiene luces y sombras y dependerá de ti ponerlas en una balanza y sacar tus conclusiones. A mí, a título personal, no me termina de convencer.

Los pequeños detalles

Voy a ser puntilloso aunque el moto g6 sea un gama media, y es que hay un par de pequeñas cosas que se deben tener en cuenta. Una de ellas es el audio, y es que el altavoz, aun estando colocado en la parte frontal del terminal, no ofrece una calidad demasiado buena. No es que sea mala, porque no lo es, pero no es de estos altavoces que te dejen con la boca abierta. Cuando pones Spotify se nota ese “sonido enlatado”, al igual que cuando subes el volumen al máximo. Mejora gracias a Dolby Atmos y unos auriculares en condiciones, pero no creo que el usuario medio se ponga a trabajar con el ecualizador para que la experiencia auditiva sea mejor.

Otro aspecto importante es el HDR, y es que la cámara no siempre sabe exactamente cuándo activarlo y cuando no. El modo automático es un poco aleatorio –hay días que falla mucho y días que no da problemas–, así que, como consejo, déjalo siempre activado. Más vale prevenir que curar. También se echa de menos un modo retrato en la cámara delantera, que es en la que más sentido tiene este modo. Posiblemente se pueda implementar en futuras actualizaciones, pero de momento no está.

Finalmente, y por ponerme quisquilloso, el Motorola moto g6 no trae auriculares en la caja, algo que me sorprende teniendo en cuenta que viene con jack de 3.5 mm. Sería un detalle haber introducido algunos con los que poder sacar provecho a Dolby Atmos, pero claro, eso implicaría un ligero aumento en el precio final.

Prueba de fotografía

Motorola moto g6, así son sus cámaras

El Motorola moto g6 cuenta con una cámara trasera de doble lente de 12+5 megapíxeles con apertura f/1.8. Como adelantábamos antes, los resultados a plena luz del día son bastante decentes y nos ofrecen un buen nivel de detalle. El HDR marca la diferencia entre una foto con muchas luces y sombras y una perfectamente iluminada. El modo retrato recorta bastante bien al sujeto, aunque tiene algunos fallitos (nada grave y que no se pueda arreglar con una actualización) cuando hay picos en el fondo (edificios, catedrales, etc.). Pero mejor juzga por ti mismo.

Todas las imágenes han sido comprimidas para facilitar su visualización.

Comportamiento de día, de noche y modo retrato

Cámara trasera, fotos de día

La imagen final tiene un buen nivel de detalle y los colores son vivos y fieles. No es una cámara del mil euros –tampoco pagas por ella–, pero la calidad general es bastante decente. Nos ha gustado mucho. Para que veas cómo se nota el HDR, aquí tienes un ejemplo. A la izquierda, la foto normal. A la derecha, la foto con HDR. Como puedes comprobar, el resultado es notablemente superior.

Cámara trasera, fotos de noche

En la noche, todos los gatos son pardos y todos los gama media son gama media. Podemos conseguir un resultado medianamente decente, aunque el terminal de Motorola tiende a subir demasiado la ISO (la foto de la moto, que tiene luz directa de una farola, está hecha con ISO 4200). Eso hace que el ruido no tarde en aparecer, apreciándose mucho más si amplias la imagen.

Se echa en falta un estabilizador que ayude a tomar fotos en condiciones de poca luz, ya que al tener que compensar la falta de esta con una velocidad de obturación muy lenta y mucha ISO, la imagen tiende a salir movida. En la galería superior tienes algunos ejemplos. Sin embargo, el resultado final no es tan malo como cabría esperar, y se pueden conseguir algunas instantáneas dignas con buen nivel de detalle (siempre que tengas un buen pulso).

Cámara trasera, modo retrato

El modo retrato funciona bien y mantiene un buen nivel de nitidez y detalle en el sujeto. Sin embargo, como puedes observar en alguna de las imágenes, los picos de los edificios traseros y el cielo suelen quedarse sin desenfocar, lo que hace que el resultado sea ligeramente artificial. Es un resultado aceptable para un terminal de gama media, aunque se podría –y debería– solucionar fácilmente vía software.

Cuando es de noche, la cámara hinca la rodilla. No solo te pide que te acerques más al sujeto, sino que la escena tiende a salir más oscura de la cuenta. El postprocesado no es capaz de iluminarte y, como tengas demasiada luz atrás, posiblemente acabes saliendo negro y con mucho grano.

Como adelantamos antes, y para finiquitar este apartado, también es posible modificar el nivel de desenfoque en vivo. Aquí arriba tienes una imagen con el desenfoque al mínimo (izquierda) y la misma con el desenfoque al máximo (derecha).

Cámara delantera, selfies de día

Cuando la luz acompaña, la cámara delantera se porta bastante bien. He sido capaz de conseguir algunos resultados muy buenos activando el HDR, aunque claro, el HDR no hace magia y cuando tenemos demasiada luz atrás, el fondo tiende a salir sobreexpuesto. Sin embargo, cuando todo está a la sombra, los selfies salen espectaculares. Más que suficiente para presumir un poco en Instagram Stories.

Cámara delantera, selfies de noche

Con los selfies nocturnos pasa lo mismo que decíamos antes. El resultado no es malo, en absoluto, pero el grano no se hace de rogar. Las fotos salen brillantes a costa de meter demasiado ruido, lo que puede acabar arruinando la imagen. Además, la falta de estabilización puede provocar que algunas salgan movidas. Sin embargo, para ser un gama media, el resultado es decente y suficiente para cualquier usuario estándar.

Grabación de vídeo

En el apartado de la grabación de vídeo es importante señalar un par de cosas. El Motorola moto g6 es capaz de grabar a 1.080p y 60 FPS, con la salvedad de que en este modo no tiene estabilización de vídeo. Para que el vídeo salga estabilizado debe grabarse a 30 FPS. La estabilización no es perfecta y, sobre todo cuando es de noche, tiende a generar algunos saltos de frames y distorsiones. Nada apreciable a simple vista y mucho menos por el usuario medio, pero es importante reseñarlo. Como ocurre con la fotografía, la calidad del clip es muy buena cuando las condiciones de luz también lo son, consiguiendo un buen resultado.

El vídeo con la cámara interna sorprende para bien, tanto de día como de noche. Cuando es de día, el vídeo se ve estupendamente (aunque las luces altas hacen acto de presencia) y, de noche, a pesar de que en la vista previa que aparece mientras grabas sales bastante oscuro, el dispositivo aplica una suerte de postprocesado que consigue sacar algo de luz e iluminar la cara. Para muestra, un botón.

Cámara trasera, vídeo a 1.080p@30 FPS con estabilización de día
Cámara trasera, vídeo a 1.080p@60 FPS sin estabilización de día
Cámara delantera, vídeo a 1.080p@30 FPS sin estabilización de día
Cámara trasera, vídeo a 1.080p@30 FPS con estabilización de noche
Cámara delantera, vídeo a 1.080p@30FPS sin estabilización de noche

¿Deberías comprarte el Motorola moto g6?

Llegamos a la parte más problemática del artículo, y es que toca responder a si merece la pena comprarse o no el moto g6. La respuesta es un “Sí, pero”. Sí, porque el teléfono funciona bien, cumple con su objetivo y rinde perfectamente cuando no le pides más de la cuenta. Ahora viene el “pero”, y es que el moto g6 juega en un terreno donde ya hay un rey indiscutible, que no es otro que Xiaomi.

El moto g6 tiene un precio ligeramente superior a su competencia y ofrece algo menos. La versión de 3/32 GB tiene un precio de 249 euros, mismo precio que un Xiaomi Redmi Note 5 de 4/64 GB de almacenamiento con procesador Snapdragon 660 y una cámara un poco más buena, al menos para nuestro gusto. ¿Significa eso que es una mala compra? No, pero hay alternativas que ofrecen lo mismo o más por el mismo o menos precio.

¿A quién le recomendaría un Motorola moto g6? A todas aquellas personas que no se fíen de la tiendas chinas y quieran algo de una marca más conocida y con más trayectoria. Evidentemente, también hay que tener presente que los Xiaomi tienen MIUI, que es una capa “peculiar” que no gusta a todo el mundo. El Motorola moto g6 viene con Android Puro, que siempre es un valor añadido y una garantía de rendimiento y fluidez.

En pocas palabras, el Motorola moto g6es una buena compra, aunque eso no quiere decir que no tenga unos competidores directos muy fuertes que le ganan en algunos puntos y que también se deben tener en cuenta.

Precio y dónde comprar el Motorola moto g6

Si te gusta el Motorola moto g6, la versión de 4 GB de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento puede ser tuyo en Amazon por 269 euros con envío gratis si eres miembro de Amazon Prime. También tienes la versión de 3/32 GB en MasMotorola por 249 euros.

Motorola moto g6 COMPRAR
PVP 269 €

A favor

+ Rendimiento
+ La cámara cuando la luz es buena
+ Autonomía con un uso normal
+ Los pequeños y útiles añadidos al software

En contra

– El excesivo ruido de las fotos nocturnas
– Autonomía cuando lo usas de forma intensiva
– El diseño
– El sonido es mejorable

Conclusiones

El Motorola moto g6 es un dispositivo que te encajará perfectamente si no eres un heavy users y quieres un terminal para un uso básico. Si no tienes pensado jugar ni llevar a cabo tareas pesadas, el moto g6 te servirá bien.

Puntuación

7,5
Motorola moto g6

Un dispositivo con buen rendimiento y buena cámara que no deja de ser un gama media, con todo lo que eso conlleva.

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Fortnite para Android, 3 cosas que no van a gustarte

Tengo la teoría de que el día que salga Fortnite para Android, la estructura que soporta Internet a nivel global se romperá y dejará de funcionar. Son miles, millones las personas que esperan el dichoso Battle Royale cartoon de Epic Games, y aunque el hype está por las nubes, hoy me gustaría que pusiéramos los pies en la tierra y seamos realistas. He probado Fortnite en un iPhone 8 Plus y en el ordenador, y lo he jugado muchas, muchas, muchas horas para poder decirte que, a pesar de que tengas muchas ganas de tenerlo en tu móvil, no va a ser oro todo lo que reluzca.

Hay una serie de cosas que no van a gustarte de Fortnite, y quiero que tengas muy presente que la experiencia de juego que ves en los gameplays de YouTube no tiene absolutamente nada que ver con la que vas a tener en Android. Son plataformas completamente distintas, y eso, a la hora de echar un par de horas jugando, se nota. Pero vayamos al grano. ¿Qué es lo que no va a gustarte de Fortnite para Android?

En Andro4all: Fortnite para Android podría llegar en breves.

Lo que no va a gustarte de Fortnite

1. Posiblemente no funcione en tu móvil (o no lo haga demasiado bien)

Esto es algo que debes tener en cuenta, y es que Fortnite no es Pokémon GO ni cualquier juego casual que puedas tener en el móvil. El Battle Royale de Epic Games es un juego pesado (pesa ni más ni menos que 2 GB en iPhone) que, aunque sus gráficos son cartoon, tiene un montón de animaciones. Ya sabes qué pasa en los terminales de gama media y baja cuando le instalas un juego así, ¿verdad? Si has probado PUBG sabrás a lo que me refiero. El juego va bien en el iPhone 8 Plus, aunque cuando estás en un combate frenético recibes algún que otro tirón. Imagínate esto en un gama media Android.

Para que te hagas una idea, los móviles más vendidos en España en 2017 fueron, según los últimos datos, el Samsung Galaxy J5 (2017), el J3 (2017), el Huawei P8 Lite, el Galaxy J7 (2017) y el iPhone 7. De los 10 que conforman la lista, solo la mitad están en el recopilatorio de móviles compatibles con Fortnite, y lo tres más vendidos no están entre ellos. ¿Significa eso que no podrás jugar a Fortnite? No, pero sí significa que puedes esperar tirones, lag y caídas de frames.

A esto le debes sumar que el estudio encargado de llevar Fortnite a Android es Tencent, la misma que hizo PUBG. ¿Cómo va PUBG en Android? Nada más que añadir. La versión para iOS ha sido desarrollada, por su parte, sí ha sido desarrollada por Epic Games.

2. Fortnite para móviles no es, ni de lejos, lo mismo que en PC

Cuando ves un gameplay de Fortnite en el canal de YouTube de Lolito te quedas con la boca abierta cuando lo ves construir. Parece que vuela, y lo hace, sí, porque tiene un teclado y un ratón. Fortnite es un juego pensado para PC y consolas –aunque sobre todo para PC–, y la pantalla del móvil no ofrece la misma experiencia y control como ofrecen el ratón y el teclado. No es igual de fácil disparar, saltar, moverse y construir. No esperes montar superestructuras como las que ves en YouTube, porque es imposible. Los dos dedos con los que vas a controlar el juego no dan más de sí.

Interactuar con tu alrededor, lootear, apuntar, saltar y disparar a la vez… Todos estos gestos característicos de Fortnite no van a ser igual de buenos que en la versión de PC. Los dedos no ofrecen el mismo control que el ratón, y la pantalla táctil no permite moverse con la misma soltura que el teclado. Es importante destacar también el tamaño de la pantalla, y es que no es lo mismo jugar en una pantalla grande que en una de 5,5 pulgadas. Yo he jugado en PC y en móvil, y te puedo garantizar que la experiencia no es la misma.

3. Porque es un juego que no busca ofrecerte contenido, sino que busca tu dinero

Fortnite, más allá de la adicción que produce y que de la que ya hemos hablado largo y tendido, es un juego Free-To-Play. ¿Qué significa eso? Que lo puedes descargar completamente gratis pero que está plagado de micropagos. Puede que esta sea una percepción más personal, pero la sensación que me da al abrir el juego es de que quiere que me gaste 10 euros en paVos para comprar skins y bailes. ¿Merece la pena? ¿Puedes jugar a Fortnite sin pagar ni un solo euro? Sí, sin duda, pero no te preocupes, que el resto de jugadores, con sus skins maravillosas, se encargarán de hacerte pagar por un ala delta nuevo.

Me encantaría pagar por el juego si así voy a desbloquear mapas, pero me niego en rotundo a pagar por elementos cosméticos. Además, el juego está estructurado de tal forma que los micropagos no te duelan demasiado en el bolsillo, pero como no dejan de sacar nuevas skins, siempre vas a tener contenido por el que pagar. Jamás desbloquearás todo lo que el juego tiene para maquillar a tu personaje, nunca tendrás todo el contenido. Contenido que, como he dicho en más de una ocasión, es puro humo y no vale absolutamente nada.

¿Te lo pasarás bien jugando a Fortnite? Sí, hasta que descubras que no es lo mismo verlo y jugarlo en PC que pelearse con los controles porque no eres capaz de atinar al botón de disparar y saltar en una batalla frente a frente.

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Google Pixel 2 XL vs OnePlus 6: comparamos los mejores gama alta con Android Puro

¿Es tan bueno el Google Pixel 2 XL como se dice? ¿Es el OnePlus 6 un Pixel 2 XL por 500 euros? Hoy, comparamos a dos de los mejores móviles de la gama alta con una versión limpia de Android. Ambos terminales tienen ROMs completamente distintas, para lo bueno y para lo malo.

Hemos estado probando ambos dispositivos de forma simultánea durante un par de semanas, y las diferencias son claras. Vamos pues, a mostrarte cuáles son las similitudes, divergencias y cuál de los dos vale más la pena, teniendo en cuenta la diferencia entre precios y lo que uno tiene que ofrecer respecto al otro.

Google Pixel 2 XL vs OnePlus 6, dos mundos distintos

Un OnePlus no es un Pixel

Lo primero que, por desgracia, tenemos que hacer, es aclarar que un OnePlus no es un Pixel a menor precio. Muchos usuarios nos escriben a diario diciendo que son mejores terminales, por el simple hecho de costar menos dinero. Sin duda adelantamos que la relación calidad-precio de los OnePlus es mucho mejor, pero hablamos de gama alta -OnePlus- contra la gama alta premium -Pixel-, y ahora mismo entenderás por qué.

Los OnePlus son móviles de gama alta asequibles, para todos aquellos que quieren renunciar a algunos aspectos a cambio del rendimiento y el ahorro de dinero. Los Pixel son el ejemplo de cómo Google concibe Android, y esto se hace notar en muchos aspectos. Comenzamos pues, a comparar estas dos increíbles máquinas, ya que hay mucho de lo que hablar.

Diseño

Si bien el diseño siempre es algo subjetivo, la más pura evidencia revela que el OnePlus 6 tiene un mejor diseño y construcción que el Google Pixel 2 XL. Acabado en cristal, con un notch del que luego hablaremos, y un aprovechamiento de pantalla espectacular, el OnePlus luce mejor que el Pixel, con su diseño industrial poco llamativo.

OnePlus, como ya hizo en su modelo X, vuelve al cristal. Un material premium que hace que el terminal luzca como otros que cuestan prácticamente el doble.

Llama la atención que, a pesar de tener 6,28 pulgadas, el OnePlus es más pequeño que el Pixel, algo que se agradece cuando los tenemos en mano. El Pixel, por su parte, tiene unos generosos marcos -aunque hay una explicación para esto-, un acabado en aluminio y cristal, y una sensación en mano de móvil caro, pero demasiado industrial. En diseño hay un claro ganador, así que poco sentido hay en darle más vueltas al asunto.

Pantalla

El panel del Google Pixel 2 XL es OLED, de 6 pulgadas, y con resolución QHD+. El OnePlus 6 cuenta con un panel Optic AMOLED de 6,28 pulgadas y resolución FHD+. Teniendo en cuenta que nuestra versión del Pixel 2 XL es la más reciente, con el panel algo corregido, le damos la victoria al terminal de Google. La resolución se nota, la pantalla es bastante más nítida, y si bien su interpretación del color no es la mejor, hace un mejor trabajo que el OnePlus.

En nivel de brillo nos ha gustado más cómo lo hace el terminal chino, algo que queríamos comentar. El notch, a pesar de no ser plato de nuestro gusto, no molesta. Se oculta automáticamente en apps como Instagram o Chrome, podemos elegir que no esté de forma permanente, o configurar individualmente cada app. Un trabajo impecable por parte de OnePlus con esta ceja, cuya existencia hemos logrado ignorar estos días.

Software y rendimiento

Viene la parte complicada. Los benchmarks y absurdos Speedtest han logrado estandarizar la creencia de que el móvil que más rápido abre las aplicaciones, es el mejor. En este caso, no es así. El Pixel 2 XL funciona mejor que el OnePlus, algo que por suerte, se ha podido comprobar con un método objetivo.

Para apoyar mis argumentos, utilizaré esta review de XDA, en la que precisamente comparan al OnePlus 6 con el Pixel 2 XL.

Como puedes ver en la gráfica, los tiempos de apertura de aplicaciones son mucho menores en el OnePlus 6. La firma ha hecho grandísimas optimizaciones en este aspecto, y la mayor potencia -Snapdragon 845 vs 835 y más RAM-, ayudan a que esto sea así. Sin embargo, como te decíamos, que un móvil sea más rápido, no significa que sea más fluido, y ahora mismo vas a entender esto.

Para probar la fluidez de forma objetiva, los chicos de XDA analizaron los fotogramas en tiempo real que muestran los perfiles de GPU cuando se está utilizando el teléfono. Esto permite medir la respuesta de la pantalla -latencia-, la renderización del contenido y el rendimiento real del teléfono cuando lo usamos. El modelo de OnePlus 6 que utilizaron tenía 8 GB de RAM, el doble que el Pixel 2 XL. Las acciones se realizaron al mismo tiempo, para que hubiese igualdad de condiciones.

En primer lugar, se midió la respuesta de desplazamiento: el scroll. La gráfica indica los ms que tarda el teléfono en responder, y cuanto más tarde, peor. Como puedes ver, los tiempos en el Pixel no llegan apenas a la línea de los 16.6ms en ningún momento, mientras el OnePlus supera con holgura los 20ms en distintos tiempos. Puedes pensar que estas diferencias no se aprecian, pero podemos asegurarte que las diferencias al usar los teléfonos son evidentes.

Analizando el rendimiento en aplicaciones concretas, en este caso la app de Play Store, podrás apreciar más de cerca las diferencias entre el rendimiento del Google Pixel 2 XL y el OnePlus 6. Recuerda que, cuanto menos suba la gráfica, mejor rendimiento implica en el teléfono. Además de esta app, probaron Gmail, cómo se lanza el launcher, las animaciones…

El veredicto de XDA Developers, portal de referencia en Android, es el siguiente, que traducimos literalmente: No puedo evitar sentirme decepcionado cuando, en conjunto, el rendimiento del OnePlus 6 no alcanza al del Pixel 2 XL de hace un año, e incluso el Pixel XL ofreció mejores resultados. No lo decimos nosotros, la propia XDA afirma que el Pixel XL de hace dos años rinde mejor en fluidez que el OnePlus 6 y, como decíamos al principio, no, ese Speedtest en el que ves a un OnePlus abriendo aplicaciones más rápido no es científico, estas pruebas sí.

I can’t help but feel disappointed that, all in all, the performance of the OnePlus 6 still doesn’t match that of last year’s Pixel 2 XL, and even the regular Pixel XL has offered more impressive results in some of these tests

Nunca ha sido necesario recurrir a este tipo de pruebas para argumentar nuestra opinión propia, pero entendemos que es difícil de entender que un móvil de hace un año funciona mejor que otro con más hardware. Debes entender, que OxygenOS no tiene nada que ver con la Pixel ROM, y que es evidente que Google sabe cómo tratar Android mejor que los demás fabricantes.

En uso real, dejando de lado los datos técnicos, el OnePlus vuela, y se nota más rápido que el Pixel, a cambio de renunciar a las animaciones, y de una latencia que resulta algo molesta si no estás acostumbrado. A cambio de unos ms más para abrir las apps, el Pixel se mantiene más consistente y fluido, dando una experiencia smooth espectacular, que no se ve en otro dispositivo que no sea de Google.

El Google Pixel 2 XL es el Android cuya experiencia de usuario se acerca más a la que ofrece iOS con su iPhone. El OnePlus es rápido, muy rápido, pero han capado demasiado las animaciones, y la experiencia de uso se hace algo ruda.

El OnePlus es rapidísimo y algo tosco, el Google Pixel 2 XL es rápido y extremadamente suave, tú decides la experiencia que prefieres. OyxgenOS está bastante bien en cuanto a que podemos elegir temas, configurar unos mejores gestos, cambiar algunos aspectos de personalización… La Pixel ROM también tiene opciones interesantes, aunque no es tan completa. Personalmente, nos quedamos con la Pixel ROM, ya que el rendimiento es tan bueno, que estamos dispuestos a sacrificar la pequeña personalización que ofrece OnePlus.

Batería

Dos auténticos campeones, aunque aquí tenemos otro ganador. El Google Pixel 2 XL es capaz de llegar a las 7h de pantalla en dos días de uso, cifra que iguala el OnePlus 6. Si bien este último tiene más pantalla y menos batería, el OnePlus 6 tiene menos resolución y un procesador más eficiente, por lo que las diferencias en mAh quedan solventadas. Con este empate técnico en tiempos de pantalla, **la carga rápida nos sirve de penalties.

Dash Charge es una maravilla que carga nuestro dispositivo en poco más de una hora, mientras el Pixel 2 XL requiere de más de dos horas para cargarse. El poder enchufar el móvil media hora y tenerlo casi lleno es algo increíble, mientras que el Pixel es de los gama alta que más tarda en cargar, por lo que le damos la victoria al OnePlus 6 en este aspecto, con la duda de ver si estos tiempos se mantienen con el envejecimiento de su batería.

Audio

Uno de los puntos en los que más flojea el OnePlus 6, es en el apartado del audio. El sonido del OnePlus en cuanto al altavoz no es bueno, y recuerda a móviles bastante más económicos. El Google Pixel 2 XL, por su parte, cuenta con un doble altavoz estéreo en la parte delantera del dispositivo, lo que lo convierte en uno de los terminales de gama alta con mejor audio del mercado. El sonido es nítido, contundente y de calidad, algo que le exigimos a la gama alta, independientemente del precio.

Por su parte, el OnePlus cuenta con jack de auriculares, algo que el Pixel 2 XL envidia, mientras se conforma con un incómodo dongle de gran tamaño, que no mejora el audio en absoluto.

Cámara

Llegamos al punto en el que el Pixel brilla por encima de todos los teléfonos Android, y donde el OnePlus hinca la rodilla en varios aspectos. En nuestra opinión, el Pixel 2 XL de Google sigue teniendo la mejor cámara del mercado, mientras que el OnePlus 6 difícilmente entraría en un top 10. En fotografía diurna, el OnePlus lo hace bien, pero la fotografía computacional de Google se hace de notar, con un HDR+ automático que hace verdadera magia, y ese algo que hace que detectes que la foto es de un Pixel al momento. El modo retrato es otro de los puntos donde OnePlus debe mejorar. Bastante artificial, con un zoom algo extraño, y con un recorte mejorable. El del Pixel, por su parte, es casi perfecto.

Google Pixel 2 XL a la izquierda, OnePlus 6 a la derecha, en este y siguientes fotos

El OnePlus ilumina más la imagen, pero acaba quemándola y no siendo fiel a la realidad. Esto se hace notar más aún en el selfie, donde el OnePlus 6 acaba quemando todo el fondo, mientras el Pixel 2 XL, independientemente de la luz de fondo que tengamos. Es prácticamente imposible quemar una foto con el Pixel, mientras que con el OnePlus es prácticamente imposible que la exposición sea correcta, juzga tú mismo.

Si seguimos comparando y nos vamos al apartado nocturno, nos encontramos con que el OnePlus 6 tiene un efecto acuarela notable, le cuesta definir las texturas de la imagen, y no es capaz de interpretar de forma realista una imagen. El Pixel por su parte, si bien no es el mejor exponente nocturno, apenas tiene un pero que sacarle. Fotos definidas, con buen rango dinámico incluso en estas condiciones de luz, y con un ruido inexistente.

En cuanto al modo retrato con baja luz, el Pixel se encuentra con el clásico problema de perfilar gafas -aunque tras unos cuantos intentos logra hacerlo-, aunque ofrece unos resultados sobresalientes. El OnePlus saca el modo acuarela a pasear, ofreciendo imágenes poco aprovechables y que nos recuerdan a terminales bastante más baratos.

Te podríamos decir que el OnePlus 6 cuesta 500 euros y que no podemos obtener resultados de un móvil de 1.000 euros, pero tras analizar a fondo el Xiaomi Mi Mix 2S, tenemos claro que esto no es cierto. Si el Mi Mix 2S ofrece resultados cercanos al Pixel, al OnePlus le pedimos lo mismo. OnePlus debe mejorar y mucho su cámara si quiere competir con la gama alta, y cuando gastamos más de 500 euros en un terminal, es normal exigir cierta calidad.


Dicho esto, debemos decir que, en este caso concreto, está justificada la diferencia de precio entre el OnePlus 6 y el Pixel 2 XL si realmente te importa la cámara. Un año más, el OnePlus logra buenos resultados si tienes algo de maña. El usuario medio que quiere apuntar y disparar -cosa en la que el OnePlus es bastante lento-, verá sus necesidades resueltas, pero a la mínima que le exiges, llegan los problemas.

El Pixel 2 XL es ese móvil que jamás te hará mal una foto, sea de día, de noche, o un modo retrato. Además, la integración con Google Lens es un añadido espectacular al que podemos sacarle bastante provecho.

Conclusiones finales

El OnePlus 6 es un excelente terminal. Un móvil rápido, con un soporte mejor que otros gama alta premium que le doblan en precio, y con esos extras de OxygenOS que tanto gustan a los usuarios. Sin embargo, la cámara, la falta de fluidez -que no velocidad- y el audio, entorpecen algo la experiencia de usuario.

El Pixel 2 XL es un móvil fluido al extremo, con unos apartados multimedia sobresalientes, tres años de soporte directo de Google, mejor integración con Assistant y Lens, un soporte técnico sobresaliente, y un precio que, en nuestra opinión, está más que justificado. Ambos valen cada euro que cuestan, y la diferencia de precio se nota.

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